¡Qué ternura!
Los ojos todavía no están bien abiertos, pero la córnea ya se está formando en ellos. Las orejas, la nariz y las fosas nasales también empiezan a formarse [1], aunque todavía no se distinguen en la ecografía.
El sistema nervioso del bebé se está desarrollando de manera acelerada. El cerebro se separa de la médula espinal, se forman el cerebelo y el bulbo raquídeo, y la estructura de las células nerviosas (neuronas) se vuelve más compleja [1]. Estos cambios van acompañados de un aumento en la actividad motora: el bebé ahora ya agita sus brazos y piernas levemente.
En este momento el bebé comienza a mostrar rasgos faciales humanos, aunque todavía son demasiado pequeños para distinguirse en el ultrasonido.
Las glándulas sexuales continúan con su formación: en las niñas todo el suministro de óvulos que la acompañará toda su vida [2]; y en los niños, los testículos [3].
El corazón se convierte a un espacio de cuatro cámaras. Si se realiza una ecografía en este momento, el médico determinará los latidos de su corazón [4].
En esta etapa del embarazo, se forman los comienzos de los órganos internos: el estómago toma su lugar habitual y produce jugo gástrico, los riñones comienzan a funcionar, se forma el asa intestinal primaria y se desarrolla el cordón umbilical.
¿Qué se puede ver en la ecografía/ultrasonido?
En la foto puedes ver un pequeño embrión en un saco fetal de forma ovalada. El bebé ya se mueve, aunque su madre aún no lo sienta. Los símbolos marcan la cabeza y los brazos. Así es como se ve, nadando libremente en líquido amniótico.
Como se puede ver en la imagen, la cabeza es más grande que el cuerpo. De igual forma que el cuello del bebé, ya está empezando a enderezarse. En la imagen, esto está subrayado por una línea punteada.
La formación de los brazos ya es visible. Mientras que, en el lado izquierdo del cuerpo, en el área de los brazos cruzados sobre el pecho, puedes ver un pequeño punto oscuro; éste es el corazón.
El saco vitelino es visible al lado de las piernas. Se muestra como un anillo de luz con un centro oscuro. La nutrición y la actividad vital del bebé, en las primeras etapas de su desarrollo, se llevan a cabo precisamente a través de este apéndice. La presencia del saco vitelino indica que el embarazo se está desarrollando de manera correcta.
la cabeza del embrión
saco vitelino
brazos
las piernas del embrión
En la siguiente imagen, vemos gemelos que nadan libremente en el líquido amniótico del saco fetal. Están separados por un tabique amniótico y unidos por una placenta común. Alrededor de cada feto, una capa del endometrio es claramente visible, y también una superficie más oscura llena de vasos sanguíneos que son las paredes del útero.
dos embriones
útero
tabique amniótico







