No existe una única respuesta correcta a la pregunta de si los padres deben dormir con sus bebés.
¿Qué dice la ciencia sobre el colecho?
Desde una perspectiva evolutiva, es más natural que los bebés duerman con sus padres. Estar solo es un estrés que los bebés quieren evitar. Para ellos, la soledad equivale a una amenaza para su vida. La gente solía vivir en familias extensas y los bebés siempre estaban supervisados. Ahora el mundo se ha vuelto más seguro, hay monitores para bebés y cunas, pero el cerebro de los recién nacidos sigue funcionando igual [1].
Cuando los bebés duermen con sus padres, tienen más contacto físico con sus seres queridos. El contacto frecuente promueve el apego y mejora la salud general del bebé. La temperatura corporal, el nivel de glucosa en sangre, el trabajo de los sistemas respiratorio y cardiovascular se estabilizan, el dolor cede [2].
Pero acostarse con los padres tiene riesgos. Cuando nos dormimos, dejamos de controlar nuestros propios movimientos corporales. Esto significa riesgo de asfixia y caída de la cama para el recién nacido [2]. Al mismo tiempo, su sueño es intermitente: los bebés a menudo se despiertan y tienen dificultades para conciliar el sueño después de despertarse [3].
El colecho es más adecuado para ti si:
- Te resulta difícil levantarte por la noche para alimentarle. Cuando tu y tu bebé están en la misma cama, la alimentación puede realizarse medio dormida y esto reduce el estrés.
- Estás físicamente tranquila y cómoda con el bebé. La presencia del bebé no perturba tu sueño.
- Tienes una necesidad psicológica de estar con tu bebé todo el tiempo. Sin embargo, si estás demasiado ansioso por el bebé, es poco probable que dormir juntos te brinde alivio. Por el contrario, te agotarás: escucharás constantemente al bebé. Si este es tu caso, entonces es mejor dormir por separado, al menos parte de la noche [3].
- Tu y tu pareja no beben, no consumen drogas ni fuman. El riesgo de asfixia y caídas es significativamente mayor cuando los padres beben, consumen drogas y / o fuman.
Cosas a tener en cuenta al elegir colecho
- Colocar al bebé en la cama no es intrínsecamente seguro. La mejor solución es una cuna o un posicionador adicional que fije la posición del bebé.
- Si no estás utilizando estos dispositivos (aunque es muy recomendable), coloca a tu bebé a tu lado. Usa una barandilla de cama o empuja la cama contra la pared. Asegúrate de que no haya espacio libre entre la pared y el colchón, ya que el bebé puede deslizarse por la grieta entre la pared y la cama.
- Tu cama debe ser lo suficientemente ancha, estable y no demasiado blanda. De lo contrario, el bebé corre el riesgo de caer boca abajo sobre las capas del colchón, formadas por el peso del cuerpo. Los músculos del cuello del bebé aún no son lo suficientemente fuertes como para levantar la cabeza de una superficie blanda.
El dormir por separado es más adecuado para ti si:
- Tu bebé junto a ti o tu pareja se siente físicamente incómodo.
- Estás demasiado preocupada por el bienestar y la salud del bebé, lo escuchas constantemente, tienes miedo de hacerle daño.
La decisión de dormir por separado no es egoísta de tu parte, sino una forma de ayudarte a dormir lo suficiente. Cuando recuperes las fuerzas, podrás cuidar mejor a tu bebé durante el día [3].
Cosas a tener en cuenta al elegir dormir por separado
Los bebés se despiertan varias veces durante la noche. Para evitar que el bebé los despierte a los dos, divide la noche en dos partes y organiza los turnos. Deja que uno de ustedes esté con el bebé, turnándose para alimentarlo y tranquilizarlo [4].
¿Es posible elegir una opción mixta?
Seguro. Todo es muy individual. La solución óptima siempre proviene de prueba y error. Por ejemplo, puedes llevar a tu hijo a la cama contigo durante parte de la noche y dejar al bebé en una cuna en la misma habitación durante otra parte de la noche. Esta es una buena opción: eliminas los riesgos de estar en la misma cama, pero al mismo tiempo el bebé siente que estás cerca [3].
Foto: shutterstock







