¿Qué es el envejecimiento de la placenta?
La placenta es un órgano con su propio ciclo de vida: se desarrolla junto con el bebé. La edad de la placenta está determinada por la escala de Grannum [1], y hay cuatro etapas de desarrollo:
De 0 hasta la semana 18;
De la semana 18 a la 29;
De la semana 30 a la 38.
A partir de la semana 39. Durante este período, se forman depósitos de calcio en la placenta; lo cual es un proceso normal. Todavía no se sabe con exactitud por qué sucede, pero los investigadores creen que se trata de una especie de reserva de calcio para un feto adulto.
La calcificación que ocurre demasiado temprano se denomina: envejecimiento prematuro de la placenta. Esto se caracteriza porque una parte de la placenta puede comenzar a morir o a ser reemplazada por tejido fibroso inútil. Lo cual, a su vez, puede aumentar un poco el riesgo de parto prematuro [2, 3].
¿Cómo se evalúa la edad de la placenta?
La madurez placentaria se evalúa mediante ecografía y es muy subjetiva: distintos médicos pueden dar opiniones diferentes. No es un motivo de preocupación si el flujo sanguíneo continúa siendo bueno y la placenta sostiene al bebé.
No obstante, si los médicos diagnostican un grado III de envejecimiento de la placenta antes de la semana 32, entonces es necesario controlar el desarrollo del bebé por medio de un Doppler cada dos semanas [3].







