Hasta la semana 41 de embarazo, los médicos suelen adoptar la estrategia de esperar y ver; si el trabajo de parto no ha empezado para entonces, suelen ofrecer inducirlo, porque desde ese momento aumentan los riesgos para el bebé. No obstante, es probable que hayas escuchado de algunos métodos que, al parecer, aceleran un poco las cosas, ya sea el ejercicio o el sexo. ¿Qué es realidad y qué es ficción?
Ejercicio y actividad física
Mucha gente cree que dar una caminata rápida o hacer ejercicios aeróbicos despertará al bebé de su cómodo sueño, pero se trata de un mito muy difundido. De hecho, los obstetras recomiendan el ejercicio y la actividad física durante todo el embarazo (a menos que existan complicaciones) para la salud integral [1]. De esta manera, no hay riesgo alguno de que los tipos de actividad física aprobados provoquen un parto prematuro.
Ahora bien, mantenerse en forma juega un papel importante en el embarazo a término. Las mujeres con sobrepeso, por ejemplo, tienen mayores probabilidades de dar a luz después de la semana 40. Esto se debe a que el tejido adiposo (grasa) es activo en términos hormonales y afecta los procesos metabólicos que son decisivos al comienzo del trabajo de parto. Entonces, las mujeres embarazadas que reducen su IMC a un nivel saludable, suelen dar a luz cuando están a término y no después [2].
Sexo
Los estudios han demostrado que el orgasmo puede estimular el parto, debido a que el orgasmo provoca contracciones uterinas, que pueden convertirse en contracciones del trabajo de parto. No obstante, la mayoría de las veces en un embarazo saludable y sin complicaciones, incluso el sexo no estimulará el parto si el bebé no se encuentra listo [3], por lo que no se garantiza que funcione.
Conclusión
Nuestra mejor investigación muestra que el momento más óptimo para dar a luz es cuando el bebé tiene entre 39 y 40 semanas de gestación [4]. La única forma confiable de garantizar este cronograma es discutir las intervenciones médicas con tu médico. Existen opciones como medicamentos que dilatan el cuello uterino o estimulan las contracciones; sin embargo, en ocasiones lo mejor que puedes hacer es esperar un poco más mientras el bebé se prepara para conocer el mundo.







