Es posible que después del nacimiento de tu hijo, te hayas sentido fuerte y con energía durante los primeros dos o tres meses, pero ahora tu tanque parece estar vacío. ¡No estás solo!
Después de dar a luz, la mayoría de las mujeres alcanzan el tope de privación de sueño alrededor del tercer mes de su bebé.
La investigación muestra que, durante este tiempo, los padres pierden en promedio de una a dos horas de sueño por noche en comparación con lo que ocurría antes de que naciera el bebé [1, 2]. La satisfacción del descanso también está en su punto más bajo [1].
La privación del sueño no será una experiencia de poco tiempo
Es posible que te preguntes cuándo pasará todo esto. Desafortunadamente, no será pronto. Los datos objetivos muestran que los padres solo recuperan la duración regular del sueño cuando su hijo tiene entre 4 y 6 años de edad [1].
La privación del sueño puede resultar en que los padres actúen de forma extraña
¿Mojas las papas fritas en tu bebida en lugar de en la salsa cátsup? ¿Usas la crema anti-rozaduras en lugar de la pasta de dientes? ¿Sirves la leche en el lugar incorrecto? ¡Esto puede sonar simpático, pero son cosas que pasan [2]!
Una siesta corta durante el día puede compensar una noche sin dormir
Si tu bebé se duerme, no te apures a terminar las tareas del hogar. En lugar de eso, toma una siesta; todo lo demás puede esperar. Una siesta corta, de 10 o 15 minutos durante el día, puede reducir significativamente el estrés ocasionado por la privación del sueño [3].







