Tener un bebé no te hará perder a tus amigos, pero la dinámica de tus amistades puede cambiar [1]. Así es como te puedes preparar.
Piensa en la ubicación y el momento
En la mayoría de los casos, es más conveniente reunirte con amigas en casa porque el bebé suele sentirse más relajado en un entorno familiar. Además, tendrás todo lo que necesites a la mano.
Habla con tus amigas o amigos sobre la duración de su visita. Es poco probable que los puedas recibir por más de dos horas porque tal vez no sea conveniente alterar el horario de alimentación o la rutina de baño de tu bebé.
Sé flexible
Hazles saber a tus amigas que los planes pueden cambiar en cualquier momento, ya que los bebés pueden ser impredecibles. Lo bueno es que esto también abre la posibilidad de hacer planes de última hora o visitas espontáneas.
Pide ayuda a tus amigas
Esto puede parecer un poco egoísta, pero en realidad no lo es. Pídele a tus amigas que traigan algo de comida y te ayuden con el bebé para que puedas hacer otras cosas mientras se ponen al día y gozan de una agradable visita. Obtener ayuda y compañía extra te puede hacer el día.
No te desaparezcas
Para mantener viva una amistad, es necesario nutrirla. Puede que no tengas la energía o el tiempo para una noche de chicas como antes, pero a veces un bonito mensaje de texto y un lindo emoji pueden recordarle a una amiga que te preocupas y que estás pensando en ella.
No solo hables del bebé
Es posible que tus amigos estén dispuestos a escuchar durante horas sobre las dificultades de la lactancia materna, las noches sin dormir o la última gracia que hizo tu bebé. Pero probablemente también tengan cosas que quieran compartir. Intenta cambiar conscientemente la conversación hacia temas que disfrutaban antes de que naciera tu bebé. Si sabes que una amiga tiene una entrevista de trabajo o una cita interesante próximamente, configura un recordatorio para que puedas enviarle un mensaje de texto oportuno preguntándole cómo le fue.







