No se debe introducir la alimentación complementaria antes de los cuatro meses de edad [1]. Para comprobar si tu bebé está listo para probar sólidos, revisa la siguiente lista [1, 2].
¿Tu bebé hace algo de esto?
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Sostiene su cuello y cabeza por sí solo.
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Se puede sentar con un apoyo y mantener el equilibrio.
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Agarra los juguetes.
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Se lleva los juguetes y otros objetos a la boca y los succiona.
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Presta atención a la comida de los adultos.
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Intenta alcanzar la comida de los adultos.
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Abre la boca cuando se le ofrecen alimentos en una cuchara.
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Ocasionalmente, hace movimientos de masticación.
Si la respuesta es "sí" a más de seis puntos, ya puedes comenzar a introducir alimentos complementarios a la dieta de tu bebé. Consulta al pediatra antes de hacer cualquier cambio en su alimentación.
Los purés de verduras o frutas coladas son adecuados para el primer cambio en la alimentación. Acomoda al bebé en tus brazos (los pediatras no recomiendan usar una silla alta para alimentarlo antes de los seis meses de edad [3]), toma una pequeña cantidad de puré con una cuchara para bebés y llévala a la boca del bebé. Una o dos cucharadas de comida serán suficiente por ahora.







