Las directrices actuales de la OMS establecen que los alimentos complementarios se deben incluir hasta que el bebé cumpla seis meses [1].
Es posible que tu bebé comience a intentar alcanzar tus alimentos y es maravilloso que muestre interés en la comida. Sin embargo, es mejor esperar un poco antes de introducir alimentos complementarios en su dieta. Los expertos creen que antes de los seis meses de edad, los bebés obtienen todo lo que necesitan de la leche materna o la fórmula y no requieren alimentos sólidos, agua o jugos [2].
Un niño menor a seis meses tendrá dificultad para masticar o tragar, ya que estas habilidades se desarrollan justo alrededor de esta edad [3]. Además, los alimentos complementarios requieren que el bebé coma de forma independiente [4] y la mayoría de los niños no pueden hacerlo antes de cumplir los seis meses de edad.
También vale la pena señalar que, al ampliar el periodo de la lactancia, ayudas a reducir el riesgo de que tu bebé desarrolle enfermedades gastrointestinales y respiratorias. Contrariamente a algunas creencias, los bebés no tienen dificultad para alcanzar un peso saludable sólo con leche materna [5] e, incluso, si se alimentan con fórmula tampoco necesitan suplementos [2].
Así que, por ahora, el plan sigue siendo el mismo: sigue amamantando o alimentando a tu bebé con fórmula. Esto es exactamente lo que necesitan en esta etapa para un crecimiento y desarrollo saludables.







