Cuando tu bebé cumpla seis meses de edad, debes comenzar a introducir nuevos alimentos en su dieta.
Puedes empezar la dieta complementaria a los cuatro meses si está listo [1], pero es necesario hacerlo a los seis meses [2] ya que es en ese momento cuando las necesidades de nutrientes y energía del bebé superan lo que la leche materna o la fórmula le pueden proporcionar [2]. Según la OMS, en esta etapa los bebés necesitan diariamente las 200 calorías adicionales que los alimentos sólidos les pueden aportar. Si no comienzas con alimentos complementarios en este momento, su crecimiento y desarrollo se pueden ver afectados [3].
Revisa nuestra tabla de verificación para comprobar si tu bebé está listo para esta nueva etapa.
Al principio, es posible que el niño no se sienta entusiasmado con los alimentos nuevos, pero ¡no te desanimes! En ocasiones hay que ofrecerles la misma comida entre diez y quince veces antes de que la acepten y disfruten [4]. Si el niño no muestra interés en los sólidos y escupe la comida una y otra vez, espera una o dos semanas para comenzar de nuevo [5].
La introducción de alimentos complementarios no elimina ni reduce la necesidad de leche materna o fórmula, ya que en este punto sigue siendo el componente principal de la dieta de tu bebé [3].







