Aunque el bouncer para bebés es un invento genial que deja libres a los padres, no se debe abusar de ellos y aquí te decimos por qué.
La OMS establece que un niño menor de un año no debe pasar más de una hora en una posición que los restrinja [1]. Tomar descansos cortos y poner al bebé de nuevo en la silla bouncer no es suficiente, ya que los bebés deben tener la mayor libertad de movimiento posible y dispositivos como el bouncer no lo permiten. Lo mismo aplica a las carreolas, cangureras, hamacas para dormir y columpios eléctricos. En los últimos años, los especialistas han advertido sobre el Síndrome del Bebé Retenido. Los bebés que pasan mucho tiempo en dispositivos que restringen sus movimientos, pueden presentar un retraso en desarrollo motor, cráneos aplanados y músculos débiles [2].
No hay cantidades exactas en términos de las horas que debe pasar un bebé en estos dispositivos. Aunque los bouncer, columpios o artículos similares representan un apoyo para los padres y les ofrecen tiempo para descansar, los bebés sólo deben pasar cortos periodos de su tiempo de vigilia en ellos.







