Si tu bebé sufre una quemadura, debes evitar cometer errores antes de recibir la atención médica adecuada. Esperamos que nunca tengas que recurrir a esto, pero por si acaso, diseñamos un plan de acción para ti.
- Coloca inmediatamente el área quemada bajo el chorro de agua fría hasta que se puedan tomar otras medidas. Esto ayudará a enfriar la zona afectada y aliviará el dolor.
- Si alguna prenda se incendia, vierte agua directamente sobre ella antes de intentar retirarla. Si está pegada a la piel, no tires de ella. Corta la mayor cantidad de tela posible alrededor de la lesión.
- Si la quemadura no supura, cúbrela con una gasa estéril o un paño seco y limpio.
- Si la herida supura, cúbrela ligeramente con una gasa estéril y busca inmediatamente atención médica en urgencias. Si no dispones de gasas, utiliza una toalla o sábana limpia [1].
En caso de quemadura, nunca hagas lo siguiente:
- No apliques hielo, ya que puedes retrasar la curación;
- No pinches las ampollas;
- No apliques a la quemadura mantequilla, aceite, vinagre, claras de huevo, mostaza, pasta de dientes, remedios caseros o cualquier otro producto, ya que puedes empeorar la situación;
- No apliques medicamentos que no hayan sido recetados por un médico;
- No coloques al niño bajo el chorro de agua fría durante demasiado tiempo, ya que podrías causarle hipotermia [1, 2].







