El estrés y la emoción pueden dificultar el descanso de los padres. Afortunadamente, hay una manera efectiva de desconectarse y consiste en prestar atención a tu respiración.
Paso 1
Inhala lentamente. Siente cómo tus pulmones se llenan de aire fresco, mientras tu pecho y estómago se inflan. Coloca tu mano suavemente sobre el plexo solar, justo entre el ombligo y el pecho, para tener más consciencia de los movimientos de tu cuerpo.
Paso 2
Exhala. Observa como el aire caliente sale de tu cuerpo y tu estómago vuelve a su tamaño original.
Paso 3
Repita este ciclo de respiración varias veces. Inhala mientras cuentas hasta 4 y exhala contando hasta 6.
Paso 4
Mientras exhalas, imagina que tu cuerpo se vuelve más denso. Siente un peso agradable en tus manos, piernas, cabeza y pelvis. Repite 10 veces.
Paso 5
Ahora empieza a imaginar que después de cada exhalación, tu cuerpo se vuelve ligero, casi sin peso. Repite 10 veces.
Paso 6
Si todavía no te has quedado dormida, presta atención a tus pensamientos. Imagina algo específico como un globo. Sostenlo en tu mano con una cuerda y luego déjalo ir. Observa cómo el globo flota lentamente. Síguelo hasta que se convierta en un pequeño punto. Repite lo mismo con cada pensamiento intrusivo que aparezca en tu horizonte mental.
Espero que esta técnica te ayude a relajarte y dormirte rápidamente.







