Esencialmente, la transición a una habitación independiente es la primera separación. El proceso es psicológicamente difícil, tanto para los padres como para el bebé. Aquí te decimos cómo hacerlo más fácil.
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Elige el momento adecuado. Cada familia es diferente. En 2016, la Academia Americana de Pediatría recomendó que un bebé no debe dormir en la habitación de sus padres después de cumplir un año de edad. Sin embargo, en 2022, esta afirmación se modificó estableciendo que los bebés deben permanecer en el dormitorio de sus padres hasta los seis meses [1]. Hay estudios que muestran que el tiempo óptimo para la separación, es entre los cuatro y seis meses de edad [2]. Durante este período, los lactantes tienen pausas más largas entre las comidas y desarrollan el hábito de dormir durante la noche [3]. Cuando se encuentran en una habitación separada, los niños aprenden a tranquilizarse rápidamente y vuelven a dormirse cuando se despiertan durante la noche, lo que posteriormente los lleva a dormir mejor [2].
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Establece una rutina a la hora de dormir. Por ejemplo, bañar al bebé, alimentarlo, cambiarle el pañal, ponerle el pijama, acostarlo en la cuna y acariciarle la pancita... No importa cuál sea la rutina, siempre y cuando haya una secuencia de acciones que lleven al bebé a tener sueño. Puede llevar un mes entero establecer el hábito. Cuando notes que la rutina funciona y el bebé se queda dormido rápidamente, puedes hacer la transición a su propia habitación. Simplemente reproduce todas las acciones de la rutina en la habitación del niño, en lugar de hacerlo en la tuya. Para el bebé sólo cambiará la ubicación y no todo el proceso, por lo que es muy probable que lo tome con tranquilidad.
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Enséñale al bebé su nueva habitación con antelación. Durante el mes en que vas a desarrollar la rutina de sueño, procura pasar más tiempo con tu bebé en su nueva habitación cuando no esté durmiendo.
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No seas terca. Si el niño se despierta por la noche en la nueva habitación, llora y no puede dormir estando solo, incluso después de la alimentación nocturna, llévalo a dormir a tu habitación (por ejemplo, en una cuna portátil). Dormir lo suficiente por la noche es más importante que hacer las cosas a tu manera. Si este escenario se repite cada noche, podría valer la pena regresar la cama del niño a la habitación de los padres y repetir todo el proceso en un mes, empezando desde el primer paso.







