El principal objetivo del bebé en el primer año de vida es aprender a moverse. Y puedes ayudar con esto. Cuando caminamos, nos sentamos o nos ponemos de pie, tenemos cientos de músculos trabajando.
La mayoría de los adultos no se dan cuenta de que el movimiento es un proceso complejo. Pero los niños necesitan aprender a coordinarse desde cero, por lo que esta es una tarea seria para ellos. Para controlar el cuerpo, necesitas centros poderosos en el cerebro. Se desarrollan en un orden definido; estos son parte de los hitos del desarrollo. Por lo tanto, no se puede enseñar a caminar a un niño antes de que esté listo para hacerlo [1].
¿Por qué se necesitan ejercicios si el desarrollo ya está predeterminado?
Todos los niños son diferentes. Algunos aprenden los movimientos fácilmente. Para otros, es más desafiante. Los ejercicios le dan al bebé la trayectoria correcta y forman las habilidades de movimiento correctas. Esto es importante para la salud del sistema musculoesquelético.
¿Donde empezamos?
A la edad de tres meses, la tarea principal del bebé es aprender a ponerse de lado. Para ello, se deben involucrar los músculos de la pelvis y el cuello. Tu ayuda será muy útil aquí. Tu bebé puede practicar girarse de lado cada vez que lo levantes. Para hacer esto, usa la siguiente técnica.
Paso 1. El bebé se acuesta boca arriba. Sostén su pecho con tu mano izquierda y tu hombro derecho detrás de él o ella.
Paso 2. Gira lentamente el torso del bebé hacia el lado izquierdo. Mantén la posición durante dos o tres segundos. Esto es necesario para que el bebé se acostumbre a la nueva posición.
Paso 3. Coloca al bebé sobre tu brazo izquierdo, con el brazo derecho descansando sobre su hombro.
Paso 4. Levanta al bebé dándole la espalda para que los pies queden al nivel de su ombligo. Al mismo tiempo, tu mano izquierda sostiene su pecho, mientras que tu mano derecha sostiene las piernas y la pelvis desde abajo [2].
Hay un ejercicio más para entrenar el giro lateral. Siéntate en el suelo, coloca al niño sobre tus pies de modo que sus pies descansen sobre tu estómago y su cabeza descanse sobre sus rodillas. Baja lentamente una rodilla y luego la otra. Esto estimula suavemente al bebé para que gire la cabeza. Sin embargo, no pierdas el apoyo. Repite el ejercicio dos o tres veces en ambos lados [2].
¿Hay ejercicios dañinos?
Si. Por ejemplo, para enseñarle a un bebé a darse vuelta de costado, a veces la gente toma al bebé de la pierna y empuja sus piernas para que se dé la vuelta. Este ejercicio no enseña nada: el giro es demasiado rápido. Es importante que el niño mueva la pelvis hacia un lado por sí mismo: para ello, las piernas deben estar libres [2].
¿Qué hábitos puede aprender la mamá para ayudar a apoyar el desarrollo del bebé?
Una vez que estén lo suficientemente fuertes, no siempre sostengas la cabeza del bebé cuando lo estés levantando. Si lo haces, puedes bloquear su oportunidad de movimiento independiente. Lo mismo ocurre con los pañales. Permítele que practique el movimiento de brazos y piernas. Solo usa pañales cuando sea necesario [2].
Foto: Rajesh Rajput / Unsplash







