Revisa nuestras recomendaciones para aprender algunas cosas que pueden hacer tu vida más fácil.
Cortinas o persianas oscuras
La melatonina u hormona del sueño, se produce en la oscuridad. Pero oscurecer una habitación puede ser un reto, especialmente si vives en una ciudad [1]. Las cortinas opacas cambian las reglas del juego porque te pueden ayudar a crear las condiciones ideales para que tu bebé pueda dormir.
Toallitas húmedas más calientes
La piel de un bebé es muy sensible, y una toallita fría puede ser bastante molesta. Una toallita caliente marca la diferencia, especialmente por la noche, cuando no quieres sobresaltar a un bebé medio dormido.
Organizador para pañales
Un canasto suave con múltiples compartimentos en donde puedas guardar pañales, toallitas, crema para bebé, un biberón y un recipiente con chupetes puede ser muy conveniente. Todo está en un solo lugar y al alcance de la mano. Incluso, algunos organizadores se pueden utilizar en el auto cuando viajas por carretera o en las salidas diarias.
Humidificador
A diferencia del calentador que reseca la piel y la nariz del bebé, un humidificador hace maravillas durante el invierno. Asegúrate de limpiarlo cada tres días y mantener la humedad moderada, ya que un exceso también puede ser perjudicial [2].
Colchoneta de desarrollo
Los médicos aconsejan colocar a los bebés sobre su estómago a menudo. Entre otras cosas, el tiempo que pasan boca abajo ayuda al desarrollo de sus músculos [3]. Una colchoneta especial con juguetes y figuras interesantes llamará la atención de tu bebé mientras tú te tomas un tiempo para recuperar el aliento. También puede conseguir una colchoneta con arcos que inviten a tu bebé a darse vuelta.
Móvil eléctrico
Un móvil que gira y toca canciones de cuna puede ser una maravilla. Mantendrá a tu bebé interesado durante más tiempo que uno sencillo y estático.







