En un mundo ideal, la lactancia debe continuar durante al menos seis meses. Pero en la realidad debemos retomar el trabajo y el resto de nuestras responsabilidades. ¿Cómo puedes poner fin a la lactancia materna de manera amable y sutil para ti y tu bebé?
Empieza pronto
Para que el proceso de la transición al destete sea sencillo, requieres varias semanas. Esto también ayuda a que la producción de leche disminuya gradualmente, lo que les facilitará el cambio a ti y a tu bebé [1].
Elimina una sesión de alimentación
Si eliminas la comida nocturna o matutina, es posible que tu bebé se niegue a cooperar. Identifica cuál es la alimentación "menos favorita" de tu bebé, como cuando está completamente despierto, y reemplázala con fórmula. No le ofrezcas el pecho a tu bebé, pero tampoco se lo niegues si te lo pide [2].
No abuses al sacar la leche
Extrae sólo la leche suficiente para reducir el exceso y sientas alivio, pero si sacas demasiada leche su producción no disminuirá.
No elimines la alimentación nocturna
Puedes continuar con la lactancia nocturna antes de dormir si tu bebé y tú se sienten cómodos. Muchas mamás consideran que el final del día es el momento de mayor cercanía con sus bebés.
Dale seguridad a tu bebé durante el proceso
Se más cariñosa de lo habitual, abrázalo y bésalo con mayor frecuencia. Evita todo aquello que relacione ese momento con la lactancia materna, como los lugares en donde sueles alimentar a tu bebé. Ayúdale a relajarse con juegos o canciones.
No te atormentes con sentimientos de culpa
Independientemente de cuándo decidas detener la lactancia, ten la seguridad de que le has proporcionado a tu bebé una buena nutrición y amor. Incluso los periodos breves de lactancia son mejor que nada [3].







