Tan pronto como tu bebé comience a sentarse y, especialmente, a gatear, descubrirá un mundo completamente nuevo. Aquí te decimos cómo puedes evitar cualquier posible riesgo.
Decide los cambios que debes hacer en tu hogar
Si aún no has asegurado tus muebles para que no se vuelquen, es hora de hacerlo. Es muy importante que las mesitas de noche, aparadores, estantes o estanterías. Cubre todas las esquinas afiladas con almohadillas especiales y coloca cerraduras a prueba de bebés en los gabinetes. El televisor debe estar fijado a la pared o a la parte posterior del mueble de televisión con un soporte o correa especial, y todos los cables deben estar fuera del alcance [1].
Para que tu casa sea completamente segura para el bebé, necesitas [2]:
- enchufes o cubiertas para las tomas de corriente;
- cerraduras o barras de seguridad para las ventanas (las persianas pueden ser peligrosas ya que se pueden caer si el bebé se apoya en ellas);
- cerraduras de protección en gabinetes y cajones donde se almacenan productos de limpieza, cosméticos, alimentos, medicamentos y basura;
- puerta de seguridad para todas las escaleras.
Mantén tus pisos y mesas libres de cosas
Al explorar el mundo, los bebés se aferran a lo que esté a su alcance y se llevan todo tipo de cosas a la boca. Nunca dejes objetos pequeños al alcance de los niños, ni siquiera por un momento [3]. Revisa el piso gateando para inspeccionar todo desde la perspectiva de tu bebé. Las monedas, botones, trozos duros de alimentos y las bolsas o piezas de plástico, representan riesgo de asfixia [3].
Vigila a tu bebé en todo momento
Nada reemplaza tu cuidado como medida de seguridad. No dejes a tu bebé desatendido en el cambiador de pañales, el sofá o la periquera, aun cuando esté amarrado [3]. Cierrs las puertas para que el bebé no pueda entrar en habitaciones que presenten riesgos, como la cocina o el baño, y evita las andaderes con ruedas ya que son un peligro para su seguridad [4].







