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Comprueba el empaque: verifica para qué edades es adecuado el juguete y cómo usarlo correctamente. Asegúrate de que la etiqueta indique no es tóxico. Los juguetes electrónicos también deben tener el sello de aprobación de UL-MX.
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Asegúrate de que ninguna parte del juguete quepa en la boca del bebé y represente un riesgo de asfixia.
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Evita los juguetes que disparan cualquier cosa al aire ya que pueden causar daño ocular. Recuerda que el bebé puede meter a su boca las partes pequeñas.
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Revisa cuidadosamente los juguetes suaves. Asegúrate de que las costuras sean fuertes y que todas las partes estén firmemente adheridas. Retira cualquier moño, bufanda o cordón. Siente el relleno; las pequeñas cuentas de polietileno no son apropiadas porque representan un peligro de asfixia.
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Comprueba que todos los plásticos sean resistentes; deben ser gruesos y fuertes.
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Si hay un móvil sobre la cuna del bebé, debe estar fuera de su alcance. Retira el juguete cuando el bebé comience a gatear o tenga cinco meses de edad, lo que ocurra primero [1].
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Asegúrate de que las baterías y piezas magnéticas estén bien fijadas. Los juguetes pequeños con imanes solo deben usarse bajo la supervisión de un adulto [2, 3].
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No le prestes juguetes antiguos a los niños, ya que pueden contener plomo. Lo mismo aplica a los juguetes importados, excepto aquellos que hayan sido fabricados en Canadá y la UE [4].
Puedes reportar artículos inseguros para niños en SaferProducts.gov , y comprobar qué juguetes han sido retirados del mercado en Recalls.gov .







