Existe el mito de que el objetivo es lograr que el bebé se duerma lo antes posible y durante toda la noche, cuando de hecho, el despertar frecuente es fundamental para los bebés ya que pueden despertar cuando no tienen suficiente oxígeno [1]. Aunque los patrones de sueño de tu bebé madurarán aproximadamente a los seis meses de edad, aquí te dejamos algunas cosas que puedes hacer mientras [2].
Coloca a l bebé en una cuna
Es posible que despiertes a tu bebé sin tener la intención de hacerlo. Algunos investigadores utilizaron cámaras para monitorear el sueño de los bebés mientras eran amamantados y resultó que, en casi la mitad de los casos, la madre cambió de posición un par de segundos antes de que el bebé despertara. Sin embargo, cuando el bebé dormía al menos a un metro y medio de distancia de su madre, la alimentación nocturna disminuía entre 50% y 70% [3].
Consigue una cuna portátil que se pueda acoplar
Si tu bebé se despierta con frecuencia, un moisés acoplable puede ser una gran opción. Colócalo al mismo nivel de tu cama, desengancha el borde y alimenta a tu bebé mientras ambos están acostados de lado. Tan pronto como suelte tu seno, puedes rodarte para alejarte sin que tus movimientos le incomoden [2].
Reduce la alimentación
No te apresures a darle el pecho cada vez que te despiertes. Toca a tu bebé, susurra en su oíso "sh, sh, sh", y acaricia suavemente su espalda; eso puede ser suficiente para que se vuelva a dormir. Si le das pecho, no tengas miedo de separarle cuando se quede dormido. Desliza tu dedo meñique en la esquina de la boca del bebé y tire suavemente del pezón.
Acuéstate a su lado
A veces, las madres se apresuran y se alejan del bebé tan pronto como éste se separa del seno. Si el bebé se da cuenta, podría despertarse y tendrías que empezar todo el proceso de nuevo. Acuéstate al lado del bebé y espera hasta que esté completamente dormido. Esto suele tardar unos 20 minutos [2].







