Le debes hacer al pediatra casi cualquier pregunta relacionada con la salud de tu bebé. Es mucho mejor preguntar antes que arriesgarse a dejar pasar algo que puede necesitar atención. Estos son algunos síntomas que, aunque parezcan inofensivos, tal vez no lo sean:
Mejilla rosadas
Este puede ser el primer signo de dermatitis atópica. De no atenderse, la piel empezará a picar, doler, pelarse y agrietarse. Factores ambientales como el aire seco, el agua dura y el lavado frecuente pueden desencadenar un brote [1]. Frecuentemente, la causa es de la predisposición genética [2].
Dermatitis de pañal
La dermatitis de pañal (es el término médico para la erupción por pañal) es un problema común. Si se detecta a tiempo, cuando el enrojecimiento y las erupciones se limitan a los pliegues de la piel del bebé, es posible atenderlo en casa. Pero, si toda la zona de las nalgas está enrojecida y hay una erupción o grietas en los pliegues de la piel, es hora de consultar a un médico, quien seguramente recetará ungüentos especiales para detener el desarrollo de la infección [3].
Sarpullido por calor
Este tipo de erupción se ve como pequeñas espinillas en la piel irritada y, a menudo, aparece en el cuello, las axilas y la ingle. A diferencia de la dermatitis atópica, el sarpullido por calor suele presentarse en condiciones húmedas no secas y es consecuencia directa del sobrecalentamiento [4]. La mejor manera de prevenir y tratar este tipo de erupción es vestir al bebé con la menor ropa posible y que sea transpirable. Si el sarpullido aparece, consulte a su pediatra, ya que se puede desarrollar una infección que complique el cuadro.
Costras amarillentas
La afección conocida como impétigo suele aparecer en forma de costras amarillas cerca de la nariz y la boca, en las manos y en los pliegues de la piel. Se asemeja a la costra láctea o seborreica en la cabeza de los bebés recién nacidos, pero ésta se puede inflamar y provocar comezón. La afección es altamente contagiosa, por lo que es muy probable que su médico le recete antibióticos para tratarla [5].
Vello en el cuerpo
Muchos bebés nacen cubiertos por un vello muy fino y esponjoso llamado lanugo, que desaparece a los pocos meses. Si notas que esto se extiende por todo el cuerpo o que el vello se vuelve más grueso y oscuro, coméntalo con el pediatra. En los bebés, la hipertricosis (crecimiento abundante de pelo) no sólo es una preocupación cosmética, sino que podría ser un signo de un trastorno genético que se debe diagnosticar [6].







