Sostener a tu bebé contra tu piel tiene muchos beneficios y cuando viene de ambos padres, es aún mejor.
Intuitivamente, quizás sepas que el contacto de una madre es maravilloso para un recién nacido. De hecho, la ciencia lo confirma. Si mamá carga constantemente al bebé, los niveles de azúcar en sangre del pequeño se estabilizan, los sistemas circulatorio y respiratorio funcionan mejor [1] y la corteza cerebral se desarrolla más rápido [2].
Pero, ¿es igual de beneficioso el contacto físico con papá? Hay muchos menos estudios sobre este tema, pero los que tenemos responden a la pregunta con un rotundo sí. Por ejemplo, un estudio sueco encontró que los bebés dejaban de llorar después de 15 minutos en el pecho de su padre [3]. Otros estudios han descubierto que el contacto del padre puede reducir el estrés en los recién nacidos [4] e incluso ayudarlos a afrontar el dolor [5].
Por su parte, los papás también se benefician al cargar a sus bebés, ya que la acción ayuda a aumentar los niveles de oxitocina del cuerpo, la hormona del amor; y a disminuir el cortisol, la hormona del estrés [6]. En conjunto, esto da como resultado menos ansiedad, más confianza en uno mismo y vínculos más fuertes entre el bebé y sus padres. En otras palabras, ¡se potencian las habilidades de crianza! Y no necesitas nada especial, sólo tienes que sostener y abrazar a tu recién nacido con el torso desnudo o la camisa abierta. La ropa puede interferir en este tipo de contacto y los resultados serán más modestos [7].
Como puedes ver, el contacto físico con ambos padres es igualmente importante para un bebé. Anima a su pareja a cargar al bebé con más frecuencia. Que el bebé tome la siesta en el pecho de papá también te puede permitir tener un rato para darte una ducha, relajarte un poco o ponerte al día con tus quehaceres.







