Los estudios muestran que muchos antidepresivos son seguros para las madres lactantes y sus bebés, pero cada caso es único.
Solo podemos analizar los efectos que tienen los antidepresivos en una madre lactante y su bebé mediante el estudio de casos específicos. Así se puede medir regularmente la concentración del medicamento en el suero sanguíneo del bebé. Si es mínimo, se asume que el efecto del medicamento en el niño es insignificante.
Según estos estudios [1, 2, 3, 4], los siguientes antidepresivos tienen el menor efecto en los bebés lactantes:
- sertralina;
- paroxetina;
- nortriptilina;
- imipramina.
Esto significa que pueden considerarse una mejor opción para las mujeres lactantes.
Por otro lado, algunos antidepresivos pueden tener un mayor efecto en el niño, como:
- fluoxetina;
- citalopram;
- venlafaxina.
Estos fármacos deben manejarse con suma precaución.
El tratamiento con antidepresivos siempre es específico para cada caso, y la decisión de recetarlos solo puede tomarla un médico. De la mano de sus pacientes, los doctores deben evaluar los beneficios contra los posibles riesgos.
Los resultados de la investigación se deben interpretar de manera conservadora, ya que estos estudios se realizaron en un número limitado de mujeres y bebés. En algunos casos, un psiquiatra podría prescribir un medicamento sin depender únicamente de los datos de la investigación. Por ejemplo, si una mujer tomó un antidepresivo durante el embarazo sin efectos secundarios, entonces el médico puede recomendar que continúe con el fármaco durante su período de lactancia.







