Es difícil que los hombres se sinceren sobre sus preocupaciones. Pero, ¡nosotros lo descubrimos por ti!
No duermen lo suficiente
Desafortunadamente, la fatiga crónica y la falta de sueño son parte de la vida diaria de un hombre durante el primer año de vida de un bebé [1]. Estudios demuestran que, en promedio, los padres duermen menos que las madres ya que ellas pueden recuperar el sueño durante el día; sin embargo, ellos generalmente no pueden hacerlo [2].
Para los hombres, es difícil equilibrar el trabajo y el cuidado del bebé
La mayoría de los padres sienten que no pasan suficiente tiempo con sus bebés [3]. Aunque procuran tener éxito en el trabajo, mantener un equilibrio entre lo que ocurre en casa y en el trabajo es casi imposible [4]. Generalmente, la familia es la que más sufre.
No tienen tiempo para divertirse
¿Reunirse con los amigos? ¿Practicar un deporte? ¿Ver programas de televisión por la noche? ¿Un pasatiempo favorito? La mayoría de estas cosas se posponen para más tarde.
Se sienten abrumados por sus emociones
Al igual que en las madres, los bebés provocan un arrebato de ternura en los padres, en parte debido a la presencia de la hormona oxitocina [5]. Sin embargo, frecuentemente la alegría y la felicidad en los padres jóvenes coexisten con la ansiedad y la depresión. Pueden sentir enojo, frustración y culpa por cuestiones como que el trabajo interfiere con el tiempo familiar.
Tienen miedo de tener problemas en el trabajo debido al bebé
A la mayoría de los padres les gustaría tener más tiempo libre para estar con su familia, pero no lo hacen porque temen ser juzgados por sus colegas [6].
Equilibrar el trabajo y la paternidad es todo un reto, pero los padres pueden poner en práctica estos sencillos rituales para ayudar en el proceso:
- Evitar revisar el correo electrónico y los chats de trabajo cuando llegue a casa (tanto como sea posible).
- Sentarse tranquilamente en el auto por un momento o dar un paseo antes de ir a trabajar o al regresar a casa.
- Besar y abrazar a su pareja al menos tres veces al día, ¡puede ser una fuente de fuerza!







