Cinco maneras en que te puedes vincular con tu hijo y sentar las bases para una relación sólida y duradera.
Abraza a tu hijo contra tu pecho
Cuando sostienes a tu hijo contra tu cuerpo, tiende a tranquilizarse y relajarse. Esto también ayuda a reducir el estrés en los padres y aumenta la confianza en uno mismo. Además, se libera oxitocina (la hormona del amor), lo que crea sentimientos de ternura hacia el niño [1].
Lleva a tu hijo en una cangurera o portabebés
Escuchar los latidos del corazón de papá y sentir sus movimientos es una alegría para el niño. Además, desde la cangurera o portabebés, pueden ver el mundo a través de los ojos de un adulto. ¡Es un buen comienzo para convertirse en compañeros inseparables!
Mira frecuentemente a tu hijo a los ojos
A los niños les encanta estudiar los rostros, especialmente los de sus padres [2]. Cuanto más los miras a los ojos, sienten más amor y felicidad.
Canta canciones y lee cuentos a tu bebé
Los niños absorben todo lo que los adultos les dicen como si fueran una esponja. También prestan mucha atención a los labios y las expresiones faciales, lo que es un gran auxiliar en el aprendizaje de idiomas. ¿No tienes ganas de cantar o leer? Sólo platícale cómo te fue en el día o descríbele la vista exterior. No importa lo que digas, lo importante es que el bebé escuche el sonido de tu voz tranquiladora.
Párate frente a un espejo con tu hijo
A los niños les encanta ver su reflejo y las expresiones faciales de sus padres. Inventa un juego, como hacer caras divertidas para ver cómo reacciona tu hijo. ¡Será divertido!







