El espasmo respiratorio no es una situación poco frecuente. Sucede cuando un niño deja de respirar al tener un accidente menor, cuando está asustado o molesto. Puede ser aterrador para los padres, pero no es mortal.
¿Por qué algunos bebés dejan de respirar cuando están molestos?
Generalmente, cuando un bebé experimenta dolor o miedo, llora. Pero en ocasiones, el bebé parece congelarse y dejar de respirar. Su piel se torna azul o pálida, y, en casos extraordinarios, se puede desmayar. Un espasmo respiratorio puede durar entre 10 segundos y un minuto. Después, repentinamente, el bebé respira, recupera el sentido e inicia un patrón normal de llanto. Estos ataques de espasmo respiratorio se le atribuyen a un "fallo" en la regulación nerviosa [1].
¿Puedo estar segura de que es algo normal?
Un espasmo respiratorio no representa una amenaza para la salud de tu bebé y no es indicativo de enfermedad. Después de un par de minutos, la respiración se normaliza y los episodios con pérdida de conciencia tienen una ocurrencia de apenas el 5% en los niños. Estos ataques tienden a desaparecer por sí solos a partir de los seis años [2].
¿Debo llevarlo al hospital?
Aunque un espasmo respiratorio no amerita una visita a la sala de emergencias, asegúrate de mencionarlo a su pediatra en la siguiente cita. Hay evidencias que muestran que los espasmos respiratorios pueden ser más comunes en niños con deficiencia de hierro (anemia) [2]. Si los episodios son frecuentes y durante el ataque el niño se pone pálido en lugar de azul, el médico puede ordenar un electrocardiograma para descartar cualquier problema cardíaco [1].




