Tu bebé ha estado llorando por lo que parece una eternidad y no puedes evitar sentir que la frustración se apodera de ti. No te sientas culpable, pues es una experiencia que comparten muchos padres.
El llanto de un bebé afecta áreas muy profundas del cerebro, que desencadenan fuertes emociones como la ira [1]. Puede ser difícil controlar este tipo de sentimientos. Sin embargo, hay algunos trucos de que te pueden ayudar a recuperar la compostura rápidamente.
Respira hondo
Después, exhala lentamente de manera que esta sea más larga que la inhalación. Este ejercicio de respiración activa el sistema nervioso parasimpático, que ayuda a liberar el estrés del cuerpo.
Lava tu cara con agua fría
Coloca al bebé en un lugar seguro y ve al baño. No te preocupes porque nada le va a pasar a tu bebé en el minuto que necesitas para salpicar tu cara con agua fría. Se ha demostrado científicamente que esto reduce la actividad en aquellas áreas del cerebro que desencadenan el estrés [2]. Cierra los ojos de 30 a 40 segundos, para tranquilizarte.
Nombra los objetos que ves delante de ti
Di en voz alta o para ti misma, el color y la forma de los objetos que ves. Esta es una forma sencilla de activar la corteza prefrontal del cerebro, la cual es responsable del control emocional y del pensamiento racional. Después de este ejercicio, verás que puedes pensar con claridad y no ceder a las emociones fuertes.







