Históricamente, la salud de la concepción se ha centrado mucho en el papel y la preparación de la madre, ¡pero no olvidemos que papá es la mitad de la ecuación! Aquí, cubrimos los aspectos básicos de la preparación para el embarazo desde la perspectiva de papá.
La temperatura de tus genitales
Dado que los testículos son un órgano externo, su temperatura es ligeramente más fría que la de los órganos internos. Los espermatozoides sanos deben mantenerse más frescos que la temperatura corporal promedio. Si tienes un trabajo sedentario, debes procurar pararte y caminar con regularidad. No uses tu laptop sobre tu regazo, no te sientes en sillas con calefacción, ni permanezcas afuera en el calor fuerte del verano por mucho tiempo. Los jacuzzis y los baños de vapor tampoco son una buena idea. Todos ellos calientan los testículos y reducen la actividad y viabilidad de los espermatozoides [1].
Fumar y beber
El tabaco y el alcohol tienen un impacto negativo en la fertilidad masculina.
De todos modos, generalmente no se aconseja fumar, pero existe un riesgo adicional en relación al embarazo, ya que si tu pareja respira el humo de segunda mano esto podría provocar que el bebé nazca con un peso inferior al normal. Los bebés de fumadores tienen un mayor riesgo de enfermedad respiratoria o incluso del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) [1, 2]. Si planeas ser padre, lo mejor es dejar de fumar.
Dieta
La investigación muestra que una dieta equilibrada tiene un impacto positivo en la calidad del esperma [3]. Una dieta ideal incluye proteína animal magra (como pollo y pescado), muchas verduras y frutas, cereales integrales y grasas saludables como aceite de oliva, nueces y aguacates. También debes evitar los alimentos grasosos y altamente procesados como las salchichas y el tocino, así como los postres azucarados y los refrescos. Trata de evitar la comida rápida.
Además de contribuir directamente a la fertilidad, una dieta como esta previene la obesidad, que está relacionada con la infertilidad [2].
Vitaminas
La investigación sugiere que los antioxidantes mejoran la fertilidad masculina y la calidad del esperma. Los antioxidantes desaceleran el proceso de oxidación de las células, prolongando así su vida. Ejemplos de antioxidantes relevantes son el selenio, zinc, ácido fólico y vitaminas C y E [6].
Puedes consumir estos antioxidantes en alimentos, como nueces de Brasil, atún, camarones y pavo para obtener selenio [7]; ternera, cangrejo y calabaza para zinc [8]; e hígado de res, espinacas y coles de Bruselas para el ácido fólico [9]. El aceite de girasol, las almendras y las avellanas son ricas en vitamina E [10], mientras que muchas frutas y verduras son fuentes ricas en vitamina C, especialmente kiwi, naranjas y pimientos rojos [11].
Además de una dieta saludable, puedes obtener estos antioxidantes de un suplemento vitamínico. Habla con tu médico sobre una buena opción para la concepción y la salud general.
Exámenes y pruebas médicos
Es una excelente idea hacerse un examen físico completo y pedirle a tu médico que te realice una evaluación para detectar cualquier condición no diagnosticada. Algunos ejemplos serían la diabetes [4] y las infecciones urogenitales [5]. También es vital asegurarse de estar libre de infecciones de transmisión sexual (ITS). Además de afectar potencialmente la fertilidad de tu pareja, ciertas ITS pueden poner en peligro la vida de ella y la del bebé [2].
Medicamentos
Ciertos medicamentos pueden reducir el recuento y calidad de los espermatozoides. Algunos ejemplos incluyen ciertos antibióticos o esteroides (como prednisona) y algunos medicamentos que se recetan para afecciones urológicas y gastroenterológicas (como cimetidina, sulfasalazina, nitrofurantoína). Muchos otros medicamentos entran en esta categoría, así que habla con tu médico sobre todos los medicamentos que estés tomando. Es importante asesorarte sobre su reemplazo o suspensión tres meses antes de intentar concebir para eliminarlos por completo de tu sistema [1, 12].






