¿Planean tener un bebé? Aquí hay algunos consejos para ayudarles a concebir.
1. Dejar de fumar
Si eres fumadora, debes dejar de fumar antes de quedar embarazada. Las mujeres que fuman son más propensas a experimentar infertilidad, su reserva ovárica se agota más rápido y la menopausia se adelanta unos años [1]. Aun con una concepción exitosa, las mujeres que fuman tienen más probabilidades de tener abortos espontáneos y nacimientos prematuros [2]. El fumar también puede provocar defectos de nacimiento y retraso en el desarrollo mental [3]. Los cigarrillos electrónicos no son una sana alternativa ya que, si bien representan un riesgo menor, no hay evidencia suficiente que sugiera que son seguros para las mujeres embarazadas. Cieramente, tampoco hay pruebas de que ayudan a dejar de fumar [4].
2. Dejar de beber alcohol
Las investigaciones científicas no han determinado qué cantidad de alcohol es segura para una mujer embarazada y su hijo [5], por lo que la mejor opción es renunciar por completo a las bebidas alcohólicas desde la planificación de un embarazo y durante todo el proceso. El alcohol (especialmente en grandes cantidades) puede contribuir a la interrupción del ciclo menstrual, interferir con las hormonas femeninas y suprimir la ovulación [6]. Incluso el uso y consumo moderado de alcohol y tabaco pueden dificultar la concepción [7]. La peor opción es la combinación de ambos, ya que aumentará el riesgo de aborto espontáneo o de tener un bebé con malformaciones congénitas.
3. Limitar el consumo de café
Las cantidades excesivas de café pueden estar relacionadas con problemas de concepción [1]. La moderación es fundamental. Los médicos recomiendan que las mujeres embarazadas reduzcan su consumo de cafeína a 200 mg diarios [8]. Eso se traduce en dos tazas de café instantáneo, una taza de café de grano, o dos tazas de té [9].
4. Hacer ejercicio
La actividad física regular aumenta el bienestar general, reduce la ansiedad y la depresión, mantiene al corazón y a los pulmones en buenas condiciones, ayuda a controlar el peso e incluso puede aumentar las posibilidades de una concepción exitosa [10]. Las mujeres que son activas antes del embarazo tienen un menor riesgo de diabetes gestacional, menor probabilidad de requerir una cesárea y su recuperación es más rápido después del parto [11]. Sin embargo, debes considerar que el ejercicio excesivo puede provocar interrupciones en el ciclo menstrual y problemas con la ovulación [12]. La mejor opción son los ejercicios aeróbicos, la natación y caminar a paso ligero. Caminar regularmente a un ritmo promedio te dará muchos beneficios.
5. Ajustar la dieta
Una dieta saludable y rica en vitaminas y minerales es buena para cualquier mujer que planea un embarazo. La dieta mediterránea, cuya base son los pescados y mariscos, además de pequeñas porciones de carnes magras como pollo, pavo y carne de res, es una excelente opción. No olvides incluir en tu dieta verduras y frutas, hierbas de olor y una cantidad saludable de granos integrales, legumbres, nueces, semillas, productos lácteos naturales y aceite de oliva. Todo esto puede aportar muchos beneficios al iniciar o ampliar tu familia [13].







