El embarazo puede generar tensiones incluso en las parejas más armoniosas. No obstante, cuando un hombre descubre que se convertirá en padre, lo más probable es que desee que él y su esposa se acerquen más durante el embarazo, lo cual permitirá que cada uno vea un nuevo lado de su pareja.
Sin embargo, la realidad a veces no es tan formidable. Las peleas, los resentimientos o la frialdad no son poco frecuentes. A veces puede parecer que tu pareja está tan concentrada en su cuerpo y en el bebé que se ha olvidado de ti.
¿Por qué está pasando esto? Somos una gran pareja
Pueden ser geniales el uno con el otro, pero la llegada de un tercer miembro de la familia lo cambia todo. Se encuentran realizando la transición a una nueva relación: ser padres juntos. No estás acostumbrado a estos nuevos roles, y los viejos hábitos pueden hacerte creer que te están fallando.
Su nuevo mundo puede tener menos romance y más decisiones sobre la carriola y el asiento de coche más seguros. Pero no te preocupes, todas las parejas atraviesan este período de transición. Es genial ir resolviendo estas dificultades en su relación incluso antes de que nazca el bebé.
¿Existen otras causas de alejamiento en su relación?
Quizás el embarazo llegó cuando no estaba preparada en términos emocionales. Lo cual puede ocurrir con más frecuencia si la concepción no fue planeada, aunque ello también se experimenta incluso si todo salió de acuerdo a lo proyectado. Tu pareja pudo intentar (de manera consciente o no) quedar embarazada durante varios meses o incluso por todo un año. Tal vez esperaba tener mucho tiempo para acostumbrarse a la idea de tener un bebé. Pero, ¡oh, sorpresa!, quedó embarazada casi de inmediato [1].
La conexión emocional con el bebé también juega un papel importante en la percepción de las relaciones. En las mujeres, la conexión emocional a menudo se establece de forma acelerada. Los hombres, en cambio, sólo comienzan a reconocerse como padres con los primeros movimientos del bebé. La falta de sincronía en este sentimiento puede conducir a malentendidos y distanciamiento en las relaciones de pareja [1].
¿Cómo podemos restaurar nuestra intimidad anterior?
No deberías intentar volver al pasado. Como futuros padres, es mejor concentrarse en el futuro. Primero que nada, no culpes a tu pareja por ser fría. Recuerda que se establece una relación emocional muy estrecha, entre la madre y el bebé, mucho antes del parto; así que la fijación en el bebé está impulsada por la biología. Por ejemplo, la voz de la madre calma al bebé [2]. Asimismo, su atención en el bebé, incluso antes del nacimiento, tiene el mejor efecto sobre el estado psicológico del su hijo a lo largo de su vida [3].
Es posible que el futuro papá no tenga lazos emocionales tan fuertes, pero esto no significa que esté desconectado. Lo mejor que se puede hacer en este momento es que ambos, los futuros mamá y papá, compartan sus sentimientos entre sí. Es posible que los mismos no coincidan: por ejemplo, alguien de ustedes puede estar preocupada por cómo afectará el bebé a sus relaciones íntimas, mientras que el otro se encuentre preocupado por organizar la habitación [1]. Hablar sobre tales diferencias los convertirán en un equipo más fuerte.
¿Cómo puedo entablar una relación con mi bebé cuando no soy yo la embarazada?
Toca el vientre de tu pareja con frecuencia y habla con el bebé. Los papás que se comunican con sus bebés mientras aún están en el útero se llevan mejor con ellos después del nacimiento, y esto ha sido científicamente probado [4]. Además, tu bebé reconocerá la voz de su padre después del nacimiento.






