Muchos padres planean ajustarse a los presupuestos y comenzar a ser más responsables con el dinero tan pronto como se enteran de que están esperando un bebé. Pero, ¿qué funciona en la realidad? En este artículo, recibimos consejos de un planificador financiero que se especializa en empoderar a las mujeres en su lugar de trabajo y en sus familias.
Brie Sodano, fundadora de Sheep to Shark, una empresa de planificación financiera, sugiere que las personas primero deben analizar, de forma detallada, sus creencias sobre el dinero para comprender las raíces de su comportamiento cuando se trata de gastar y ahorrar.
También sugiere encontrar hábitos financieros saludables en lugar de presupuestos, porque los presupuestos no funcionan. Cuando te encuentres agotada, hambrienta y necesites preparar la cena, no encontrarás las herramientas de planificación de comidas más rentables a tu alcance.
¿Qué son los hábitos financieros saludables?
Tomarse el tiempo para anotar los gastos innecesarios y los sentimientos-comportamientos que causan esos gastos innecesarios. Una vez que los hayas identificado, podrás encontrar soluciones que te ayudarán a evitar caer en los hábitos de gasto derrochador. Por ejemplo, quizás siempre tengas que trabajar hasta tarde los miércoles por la noche y, cuando llegues a casa, tengas tanta hambre y te encuentres tan cansada que decidas pedir pizza sin pensarlo. Algo tan simple como poner una comida en la olla el miércoles por la mañana o comprar una pizza congelada con anticipación, puede ayudar a reducir los gastos porque estás preparada para planificar las cenas de los miércoles por la noche.
Además, dado que has ahorrado dinero al no gastar todos los miércoles, cuando decidas consentirte con una salida a cenar, puedes pensar más en lo que quieres comer y no sólo en lo que es rápido y fácil, y tus gastos lo harán posible; además de que implica una mayor alegría porque es algo más reflexivo [1].
¿Por qué no funcionan los presupuestos?
Los seres humanos a menudo establecen metas ambiciosas en el papel, pero mientras vivimos nuestra vida diaria, nos damos cuenta de que nuestros presupuestos no son realistas. Además, vivir dentro del presupuesto puede hacer que las personas se sientan juzgadas o restringidas, de modo que reaccionan de manera negativa y rompan con su propio presupuesto para tener una sensación de libertad.
En lugar de hacer un presupuesto, las familias pueden hacer un seguimiento de sus finanzas y reflexionar sobre sus metas y valores financieros. Así, cuando tienen que tomar decisiones económicas, ahora tienen el poder de elegir lo que está alineado con sus objetivos [1].
¿Cómo hago un seguimiento de mis gastos?
Utiliza un rastreador de transacciones como mint.com para mantenerte en sintonía con tus gastos. Usa categorías amplias como Facturas + Servicios públicos, Capital de trabajo, Alimentos y cenas, Entretenimiento y Ahorros; para que el seguimiento de tu dinero no requiera demasiado tiempo y energía mental.
Utiliza estos datos para identificar dónde estás gastando dinero de manera ineficiente.
¿Cuál es la mejor forma de ahorrar dinero?
Recortar cupones y comprar el par de zapatos más barato no es la mejor manera de ahorrar dinero. En lugar de eso, piensa en todos tus recursos y en cada persona como tres recursos principales:
Energía mental: ¡nuestro recurso más importante!
Tiempo: finito y siempre en marcha.
Dinero: renovable.
Si tienes que ir a tres tiendas diferentes para encontrar las mejores ofertas en artículos para el hogar, en realidad termina costando más, aunque la cantidad en dólares sea menor. Haz utilizado una cantidad significativa de energía mental y tiempo para navegar por tres tiendas, tres estacionamientos y conducir entre cada tienda.






