La necesidad de pujar comienza en la segunda etapa del trabajo de parto, cuando el cuello uterino se encuentra completamente abierto. Se trata de impulsos muy poderosos, pues todos los músculos lisos están involucrados en el proceso; así que sentirás las contracciones no sólo en el útero, sino también a la altura de la vejiga y los intestinos. Las parteras y las madres experimentadas describen esta sensación como una fuerte necesidad de defecar.






