Una vez que regreses del hospital con tu bebé, pasarás varios meses completamente dedicada al bebé. Pero si otro niño te espera en casa, los primeros meses son más complicados. Durante este período, debes ser especialmente sensible a los sentimientos y necesidades de tu niño.
Un nuevo hermano transforma radicalmente la cosmovisión de un niño
Para un niño/a pequeño, un nuevo hermano o hermana es un gran cambio, un evento trascendental. Trata de ver la situación desde la perspectiva de tu hijo/a: toda su experiencia previa les dijo que el mundo gira en torno a ellos. Y de repente, bam, ¡un nuevo bebé exige la atención de mamá y papá! Sus padres ya no pueden dedicarle tanto tiempo como antes. Quizás tu niño tuvo que mudarse a otra habitación y algunos de sus rituales diarios han cambiado.
Para una personita, esta es una situación difícil. Sin embargo, tienes la oportunidad de ayudarlos a sobrellevarla, mientras mantienen un fuerte vínculo entre padres e hijos.
0-3 años: conocimiento a través del tacto
Es casi imposible explicar a los niños menores de tres años lo que significa tener un hermano o hermana, mostrar imágenes y hablar sobre el desarrollo de los bebés. El hecho es que los niños pequeños pueden aprender mejor cuando interactúan con objetos o personas que pueden tocar.
Cuando el recién nacido llegue a casa, tómate un momento para presentarle al bebé. Muéstrale a tu niño o niña pequeño cómo tocar o acariciar suavemente al bebé. Puedes comentar sobre las diferentes partes del cuerpo del bebé: "Esta es su cabeza", "Esta es su mano", "Esta es su pierna", etc. Tu voz debe sonar tranquila, relajada y suave. De manera consciente, el niño/a aún no entenderá que se trata de su hermano o hermana, pero el nuevo bebé habrá entrado en su experiencia directa [1].
3-7 años: involucrar al pequeño en los preparativos prenatales
Los niños mayores de tres a siete años pueden darse cuenta de que un nuevo hermano aparecerá en la familia antes de que lleves a tu recién nacido a casa. Por lo tanto, es posible y necesario preparar al niño de esta edad con anticipación. Muéstrale fotografías de mujeres embarazadas y de recién nacidos, platiquen sobre cómo crecen y se desarrollan los bebés. Por lo general, este tema atraerá el interés de los niños pequeños. No te sorprendas si tu juego imaginativo y sus pensamientos están llenos de ideas sobre su nuevo hermano/a [1].
Los niños de 3 años en adelante deben poder visualizar de qué estás hablando. La Dra. Holly Shifrin, profesora de psicología en la Universidad Mary Washington, sugiere que la preparación sea lo más táctil posible. Puedes leer libros ilustrados sobre familias en crecimiento o darles una muñeca que puedan cuidar junto a ti mientras cuidas al bebé [2].
Los niños a menudo no entienden muchas cosas que para los adultos resultan obvias, como las limitaciones que puede tener la etapa de desarrollo del bebé. Por esta razón, es importante explicarles que su nuevo hermano o hermana no podrá jugar con ellos inmediatamente después de llegar a casa desde el hospital. Deja claro que el recién nacido dormirá mucho y, a veces, gritará fuerte.






