A principios del siglo XXI, la cesárea se puso un tanto de moda y muchas se empezaron a realizar sin gran justificación médica. Por solicitud de la madre o del médico, en muchos casos se optaba por la cesárea por ser más rápida y fácil y porque, a diferencia del parto natural, se puede programar. Pero en 2015, la OMS expresó su preocupación por esta práctica y pidió que la cirugía se usara solo en casos necesario.
¿Por qué no hacer una cesárea, si es más rápido y fácil?
Porque, como cualquier cirugía, las cesáreas a menudo conllevan complicaciones. La cesárea solo se considera una mejor opción cuando el parto natural crea un peligro para la madre o el niño.
Muy a menudo, las mujeres eligen la cesárea por tenerle miedo al parto (condición conocida como tocofobia). Alrededor del mundo, cerca del 14 por ciento de las mujeres embarazadas experimentan este miedo y hasta el 7 por ciento de los casos presentan un miedo verdaderamente fuerte [1, 2]. La mayoría de los expertos coinciden en que, en tales casos, la psicoterapia para mujeres embarazadas es mucho más eficaz y segura que la cesárea “por pedido".
¿Cuáles son los riesgos de una cesárea?
Los riesgos se pueden dividir en dos categorías: tempranos y tardíos. Los primeros surgen durante o inmediatamente después de la operación y ocurren en aproximadamente el 14.5 por ciento de los casos.
Los riesgos tempranos incluyen:
infección en las heridas (más comunes);
endometritis (inflamación del revestimiento interno del útero);
hemorragia interna;
hematoma de la vejiga (se producen pequeños hematomas en cada segunda cesárea y se consideran normales, pero un hematoma de más de 5 cm puede provocar la rotura del útero o sepsis);
ruptura del útero.
Los riesgos tardíos pueden desarrollarse años después de la cirugía. Los investigadores aún están tratando de comprender más acerca de las complicaciones tardías porque cuando el riesgo ocurre años después, no es fácil establecer una relación causal directa, por lo que a estas alturas no se comprende bien la posibilidad de riesgos retardados. Según diversas fuentes, el defecto de la cicatriz, por ejemplo, se manifiesta en el 20-88% de las mujeres que se sometieron a cesárea [3].
Los riesgos tardíos incluyen:
defecto de la cicatriz (dehiscencia o adelgazamiento);
endometriosis (debido al hecho de que durante la operación las células endometriales llegaron a otros órganos, "echaron raíces" y crecieron);
trombosis de la vena pélvica;
sangrado menstrual prolongado (hasta 12 días);
ruptura del útero en embarazos posteriores;
mayor probabilidad de desprendimiento de placenta o crecimiento hacia el interior en embarazos posteriores [3].
¿Qué es lo mejor para el bebé?
Hay situaciones en las que una cesárea es lo mejor. Algunos factores donde este es el caso incluyen:
si el bebe es muy grande;
si el bebé está experimentando falta de oxígeno;
si el bebé está de nalgas y simplemente no puede salir naturalmente;
si la madre tiene una infección que puede transmitirle al bebé durante el parto.
Sin embargo, si estas indicaciones no están presentes, es mejor dar a luz por vía vaginal, tanto para la madre como para el bebé. Los bebés que nacen por cesárea tienen más probabilidades de tener problemas del sistema respiratorio. También se están estudiando las complicaciones tardías en los bebés, pero aún no se han recopilado suficientes datos.
¿Cuáles son otras razones para considerar la cesárea sobre el parto vaginal?
placenta previa;
desprendimiento prematuro de placenta;
operaciones previas en el útero (historial médico que incluya extirpación de fibromas o cirugía por malformaciones del útero);
presentación incorrecta del bebé (de nalgas);
embarazo múltiple (con cualquier posición incorrecta de uno de los fetos);
embarazo de más de 41 semanas y sin signos de parto;
la madre tiene una pelvis muy estrecha;
deformidad del cuello uterino y la vagina (debido a cirugía o tumores);
enfermedades de la madre que le impidan o dificulten pujar.
En todos estos casos, la cesárea se planificará con antelación.
México se encuentra entre los cinco países con mayor índice de nacimientos por cesárea en el mundo, pero este aumento también se ha registrado en muchos otros países. En 2020, México registró, por primera vez, más de un 50% de nacimientos por cirugía. Esta cifra obedece a tendencias y situaciones provocadas por la pandemia de Covid-19, pero no deja de llamar la atención que la cantidad de cesáreas ha aumentado a pesar de que la Organización Mundial de la Salud pide lo contrario. Asegúrate de hablar con tu médico sobre este tema de forma detallada y sin pena, recuerda que él o ella está para resolver todas tus dudas [4].






