La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la anestesia puede ayudar a brindar a las mujeres una "experiencia de parto positiva" y que, al final de cuentas, ofrece más ventajas que desventajas [1].
¿Qué métodos de control del dolor permite la OMS?
La administración epidural e intravenosa de opioides, así como diversas técnicas de masaje y relajación, se pueden utilizar durante el parto según tu preferencia. Sin embargo, hay que saber que todos los métodos médicos de anestesia tienen efectos secundarios y que los métodos no médicos para aliviar el dolor suelen ser menos efectivos.
En muchos países, una futura madre puede recibir una epidural si lo desea [1, 2].
¿Cómo funciona una epidural?
Los medicamentos para aliviar el dolor se inyectan en el espacio epidural, entre la duramadre de la médula espinal y el periostio en la parte baja de la espalda. Como resultado, los impulsos nerviosos en la parte inferior del cuerpo se bloquean y se pierde la sensación. El objetivo no es bloquear la sensación por completo, sino disminuir la intensidad del dolor. En algunos casos, dependiendo de la dosis y el fármaco, es posible que una mujer pierda por completo la sensación y no perciba la necesidad de pujar durante el trabajo de parto. Esto podría dificultar el acto de empujar al ritmo de sus contracciones, retrasando el trabajo de parto hasta que recupere la sensibilidad, o el médico puede ayudar a dar a luz al bebé usando fórceps [3]; un procedimiento que no representa una amenaza para el bebé.
Una de las ventajas de la anestesia durante el trabajo de parto es que el dolor deja de ser una distracción, lo que permite que la mujer interactúe con el médico, las enfermeras o la partera, resultando en un trabajo de parto y alumbramiento más conscientes y controlados [1].
¿La anestesia raquídea y la epidural son lo mismo?
Es casi lo mismo para el paciente, pero no para el médico. Con la anestesia raquídea, el fármaco se inyecta un poco más profundo que con la anestesia epidural (en el espacio donde se encuentra el líquido cefalorraquídeo). Por lo tanto, el efecto es más rápido y se requieren menos medicamentos. Este procedimiento solo lo debe hacer un anestesiólogo especialmente capacitado.
¿Cómo funcionan los analgésicos intravenosos?
Los analgésicos intravenosos reducen el dolor en todo el cuerpo. Pero esto supone un desafío para los médicos, porque una dosis pequeña no eliminará el dolor, y una más alta hará que la paciente se sienta somnolienta y tenga menos control. Los efectos secundarios más comunes de los analgésicos intravenosos son náuseas y vómitos en la madre y problemas respiratorios en el recién nacido. Sin embargo, técnicamente es más fácil administrar fármacos por vía intravenosa que realizar procedimientos cerca de la médula espinal; por lo tanto, la OMS permite su uso [1].
¿Cuándo no se debe poner una epidural?
Si planeas solicitar anestesia, debes hablar con tu médico con anticipación para que tenga en cuenta cualquier problema que pudiera complicar el procedimiento, incluidos [2, 3]:
Enfermedades pustulosas en la piel de la espalda baja.
Cardiopatía.
Enfermedades neurológicas.
Lesiones vertebrales previas.
IMC muy alto (> 40).
¿Qué efectos secundarios y complicaciones puede causar la anestesia epidural?
La anestesia epidural puede conducir a [3]:
Un prolongado trabajo de parto.
Limitación de la movilidad en la parte inferior del cuerpo, que puede impedir elegir una posición más cómoda para el parto,
Alta temperatura.
Presión arterial baja (hipotensión).
Lesión de la médula espinal y complicaciones neurológicas relacionadas.
Retención urinaria después del parto (esto también ocurre después de la anestesia intravenosa, pero con menos frecuencia).
Dolores de cabeza severos.
Dolor de espalda (hasta tres semanas después del parto).
Complicaciones infecciosas, como meningitis y meningoencefalitis.
La anestesia epidural no tiene efectos adversos en el bebé. Los niños que nacen de mamás que recibieron medicamentos para el dolor no obtienen puntajes de Apgar más bajos que los que nacen sin intervención médica [4].
Si me anestesian, ¿tendré que dar a luz acostada?
No. Con la anestesia epidural, permaneces plenamente consciente y puedes elegir la posición más cómoda para el parto [1].
Es importante hablar con tu proveedor de salud sobre las mejores opciones de control del dolor disponibles para ti y para tu bebé durante el embarazo.
Este artículo fue creado en asociación con el UNFPA, la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas.







