Es natural que quieras aferrarte a tu bebé después de que nazca; ya que todo lo que puedes pensar es en cuidarle, protegerle y amarle. Pero a veces, las circunstancias hacen que sea necesario que el personal médico lo separe, de manera temporal, para tratarte a ti o al bebé. En ocasiones, el bebé necesita quedarse en el hospital después de que te den el alta o tú debes salir de la ciudad mientras todavía te encuentras amamantando.
Tales situaciones pueden provocar ansiedad por separación; no obstante, no se trata de algo poco frecuente y no tienen por qué ser preocupantes.
¿No es muy malo que un bebé esté separado de su madre?
El contacto físico y la intimidad emocional con mamá son muy importantes para el bebé, en especial, en su primer año. El tacto, la ternura y el afecto forman la base del apego del bebé, lo que afecta de manera significativa su desarrollo cognitivo. En la década de 1940, el psiquiatra Rene Spitz, descubrió que los bebés hospitalizados durante tres meses sin que su madre u otro cuidador los sostengan, dejan de sonreír, dormir y comer. Cuanto más larga sea la separación, más difícil será para ellos establecer conexiones emocionales con otros en el futuro. Spitz llamó a este fenómeno hospitalismo [1].
Esta idea puede asustarte, pero el hecho de que incluso te encuentres interesada en leer sobre este tema, sugiere que tu bebé no está en peligro de ser descuidado; estás preocupada por él o ella y quieres darle lo mejor.
Ahora bien, puedes pensar en el descubrimiento de Spitz de otra manera: los bebés pueden esperar a su madre durante mucho tiempo, tres meses incluso, antes de deprimirse. Son fuertes y resistentes para adaptarse a su entorno; así que unas pocas horas o días de separación no les afectarán. Tienes años y años de unión por delante para nutrir tu relación, y eso es lo que cuenta.
¿Soy una mala madre?
No te juzgues a ti misma por circunstancias que no puedes controlar. Los estereotipos de “buena” o “mala” madre son perjudiciales y no reflejan la realidad de la vida. Y hablando de la realidad, la verdad es que el bebé necesita dormir mucho los primeros días, así que el bebé no tiene el tiempo ni la energía para preocuparse por dónde te encuentras [2].
¿Cómo puedo afrontar el hecho de estar lejos de mi bebé?
En términos de evolución, las madres están programadas para proteger y cuidar a sus hijos. Cuando sus hijos no están cerca de ellas, es como si una alarma interna comenzara a parpadear, lo cual es normal por completo. Cuando esto suceda, respira de manera profunda y repite las razones reales de dónde se encuentra el bebé.
Ahora bien, si el bebé es separado de ti en el hospital, existen buenas razones para ello y se encuentra bajo el cuidado de profesionales competentes que no permitirán que nada le suceda. Si necesitas viajar y dejarlo en casa, tu pareja u otro adulto de confianza estará cuidando a tu bebé, además de establecer vínculos con ellos para construir relaciones más confiables [2].






