La planificación de un embarazo suele ser una montaña rusa emocional. La primera semana el sentimiento es de expectativa y la segunda puede venir cargada de ansiedad. ¿Cómo mantener la cabeza despejada cuando lo único que haces es esperar a ver si has concebido
"Esperar una prueba de embarazo es terrible. Es como cuando lees una novela fascinante que te arrebatan justo al llegar a la parte más interesante y te digan que tienes que esperar 11 días para conocer el desenlace," comenta el psicólogo Gene Twenge, autor del Bestseller "The Impatient Woman’s Guide to Getting Pregnant." [1] En su libro, Twenge ofrece sugerencias para no enloquecer durante las dos semanas que debes esperar antes de hacerte una prueba de embarazo después de haber tenido relaciones sexuales durante los días de la ovulación. Aquí te dejamos un resumen de sus consejos y algunos datos médicos.
Tómate un descanso ya que no hay mucho que puedas hacer. Mantente ocupada; ordena tu armario, ve una película, lee un buen libro o pasa tiempo con tus amigos. Reprime el deseo de buscar en Google los primeros síntomas del embarazo o la tabla de crecimiento de HCG. Terminarás por pasar demasiado tiempo en eso.
No "escuches" a tu cuerpo. "Me duelen los pechos. Debo estar embarazada". "Sentí un extraño tic en mi costado. Debo estar embarazada". "No soporto el olor de la cocina. Debo estar embarazada". Lo cierto es que muchos de los primeros signos del embarazo pueden coincidir con los del SPM. [2] En lugar de adivinar, sé paciente y espera el día indicado para hacerte una prueba de embarazo.
No te hagas la prueba en los primeros días de tu ciclo. En teoría, algunas pruebas pueden confirmar la concepción unos días antes de tu período mensual. Sin embargo, es probable que necesites saber tu fecha exacta de ovulación y hacer la prueba con la primera orina de la mañana. Otra cosa que debes tener en cuenta, es que el embrión puede tardar hasta diez días en adherirse a la pared uterina después de la ovulación, [4] lo que retrasa la producción de la hormona HCG y podría arrojar un resultado erróneo. También puedes obtener un resultado falso positivo, que ocurre en casos de embarazo bioquímico cuando un óvulo fertilizado intenta adherirse a la pared uterina sin éxito. Aunque es posible que veas dos franjas en la prueba, tu período podría llegar unos días después. [5]
Establece un momento específico en el día para pensar en el posible embarazo. Tómate 10 minutos para conectar con tus sentimientos; puedes hablar con un amigo o con tu pareja o escribir en un diario una "lluvia de ideas y pensamientos". Tan pronto como termine el tiempo asignado, detente.
Controla tus pensamientos. Aun cuando descubras pensamientos negativos, tienes el poder de darles la vuelta. Por ejemplo:
“No me puedo embarazar” →“Estoy haciendo lo posible por quedar embarazada”.
“¿Qué pasa si nunca consigo ser mamá?” → “Voy a tener un bebé. No sé cuándo ni cómo, pero así será”.
6. Busca un grupo de apoyo. Pasa tiempo con tu madre, hermana o una amiga, con cualquier persona cercana a ti con quien te sea fácil hablar; no pierdas de vista que podrías recibir algunos consejos demasiado simplistas (como, "sólo relájate"). También puedes encontrar apoyo y comprensión entre otras mujeres que están tratando de concebir, ya sea en foros, salas de chat y otros lugares.
Si tus niveles de ansiedad y estrés son altos, la mejor manera de superarlos es en grupo de terapia con un psicólogo. Esto ha demostrado ser útil, especialmente entre las mujeres que ya han tenido dificultades para concebir. [6] Si apenas lo estás intentando, pero el proceso te resulta desalentador, considera hablar con un especialista.







