Algunos artículos sencillos facilitarán la alimentación y limpieza después de las comidas. Aquí te dejamos nuestras sugerencias.
- Taza entrenadora. Al cumplir seis meses, los bebés pueden empezar a beber de una taza. Al principio, tendrás que sostenerla tú, pero pronto tu bebé querrá intentarlo por sí mismo. Para minimizar los derrames, compra una taza con tapa y boquilla [1]. Los dentistas no recomiendan las tazas con válvula, más que por un tiempo muy breve y sólo para ayudar a la transición del biberón a la taza, ya que pueden promover la caries dental. La mejor opción para tu bebé son las tazas abiertas o las que tienen un popote [2].
- Cuchara suave. Las cucharas para bebé son muy útiles si tus cucharitas normales son demasiado grandes para la boca de tu pequeño [3].
- Babero con bolsillo. Estos son muy útiles para capturar los alimentos o líquidos que se derramen. Los de silicona son una gran opción porque se ajustan perfectamente y son fáciles de limpiar y secar.
- Recipiente de plástico con succión. Un tazón que se adhiera a la bandeja de la periquera de tu bebé evitará derrames y que los platos salgan volando.
- Mantelito de silicona para la mesa. Sirve para recoger los alimentos derramados y ofrece cierto agarre para evitar que tu bebé empuje el plato [4].







