A menudo, los bebés menores de seis meses se atragantan con las costras de leche o moco durante la regurgitación. Pero, a veces pueden poner pequeños objetos sólidos en la boca, con riesgo de bloquear sus vías respiratorias. ¡Esto es extremadamente peligroso!
Generalmente, cuando el bebé se atraganta con algún líquido o mucosidad, pasará rápidamente. En la medida en que pueda llorar, gritar, toser, y lo más importante, respirar, entonces no hay necesidad de darle palmaditas en la espalda o hacer nada más. Sus reflejos normales le permitirán despejar sus vías respiratorias [1].
La intervención de un médico será necesaria si el bebé se está sofocando.
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Sostén la barbilla del bebé y mira dentro de su boca. Si puedes ver el objeto atascado claramente y lo puedes retirar con las yemas de los dedos (por ejemplo, si tiene todo el chupete metido en la boca), hazlo. Pero no coloques tus dedos en la boca del bebé si no puedes ver el objeto o si es difícil de agarrar, porque corres el riesgo de empujarlo más profundamente. Pasa al paso 2.
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Coloca al bebé boca abajo sobre tu muslo, de manera que su cabeza esté más abajo que la parte inferior de su cuerpo. De esta forma, la gravedad ayudará a que el objeto salga de su boca.
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Dale 5 palmadas firmes en la espalda, entre los omóplatos, con la palma de la mano. Los golpes deben ser lo suficientemente fuertes como para causar vibraciones en las vías respiratorias para eliminar el bloqueo. Si esto no ayuda, ve al paso siguiente.
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Gira al bebé boca arriba y colócalo en tu muslo (la cabeza debe seguir estando más abajo que la parte inferior de su cuerpo).
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Presiona el centro de su pecho justo por debajo de los pezones con dos dedos. Esta maniobra "exprime" el aire de los pulmones del bebé, aumentando las probabilidades de que el cuerpo extraño salga bajo la presión.
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Llama al servicio de emergencias si no puedes despejar las vías respiratorias por ti misma y repita los pasos 2 al 5 hasta que la obstrucción ceda, llegue la ayuda o el bebé deje de responder.







