Planifiquen su ruta al hospital con antelación
A estas alturas del embarazo, es probable que tu pareja se sienta bastante cansada. Su cuerpo ha estado trabajando duro y el aumento de peso natural del embarazo puede estar pasando factura.
La falta de sueño puede aumentar su cansancio. Durante el tercer trimestre, sus horas de sueño pueden ser ligeras e intermitentes debido a los movimientos del bebé, las frecuentes visitas al baño, la acidez estomacal o las molestias en la parte inferior del abdomen [1]. Brindarle a tu pareja el tiempo y el espacio para descansar durante el día es una de las mejores cosas que puedes hacer por ella en este momento.
Otro problema que tu pareja puede estar enfrentando son los calambres en las piernas, que son comunes durante la segunda mitad del embarazo. Lo bueno es que no son peligrosos y suelen desaparecer después del nacimiento [2].
A medida que se acerca el parto, es posible que ambos empiecen a preocuparse por cosas diferentes, incluyendo que el inicio del trabajo de parto les tome por sorpresa. ¡Un poco de planificación puede ayudar con eso!
Guarda el número del hospital y del médico en tu teléfono.
También puedes tener una lista de números importantes en la puerta del refrigerador y hacer una copia de seguridad de la misma en las notas de tu teléfono inteligente. La emoción del parto puede hacerte olvidar incluso el número de teléfono más sencillo.
Hagan un viaje de práctica al hospital.
Traza una ruta hasta el hospital y tómala durante horas pico y con poco tráfico. Conocer bien tu ruta principal (y las alternas) te ayudará a sentirte más seguro para llegar a tiempo al hospital cuando llegue el momento [1].
Confirmen la documentación del hospital con anticipación.
Pregunta por el proceso de preinscripción en el hospital donde nacerá tu bebé y averigua qué cosas puedes resolver con antelación para reducir los trámites el día del parto.







