Los pediatras insisten en que las sillas para auto para recién nacidos están destinadas exclusivamente para viajar, y no para dormir o alimentarse [1].
Sin embargo, debido a que los bebés duermen mucho, es muy probable que lo hagan en el automóvil. Por lo tanto, hay que asegurarse de instalar el asiento de seguridad en un ángulo no superior a 10 grados [2] para que la cabeza del bebé no se incline hacia adelante. El riesgo de muerte durante el sueño aumenta significativamente cuando la barbilla se presiona contra el cuello [3].
Según las nuevas normas en los Estados Unidos, todos los asientos para bebés (es decir, los que se instalan mirando hacia atrás) deben contar con indicadores de inclinación [1].
No dejes a tu bebé en el asiento del automóvil cuando se duerma, ya que puede ser peligroso. En cuanto llegues a tu destino, transfiérelo inmediatamente a una cuna. Si esto no es posible, lleva contigo un moisés portátil con fondo plano o un corralito portátil [4].







