Cuando tu bebé empieza a rodar sobre sí mismo, literalmente obtiene una nueva perspectiva del mundo. ¡Tu bebé estará ansioso por practicar esta nueva habilidad! Es tu responsabilidad minimizar todos los riesgos posibles.
- Baja la parte inferior de la cuna. O levanta el barandal lateral, dependiendo del diseño del área para dormir. Los bebés practicarán esta nueva habilidad continuamente. Probarán diferentes métodos para rodarse, como mover vigorosamente los brazos y piernas, por lo que un protector inferior para recién nacido podría no ofrecer suficiente protección.
- Deja de envolver a tu bebé, si aún lo haces. En primer lugar, envolverlos cuando acaban de nacer obstaculiza el desarrollo de sus habilidades motoras. Y segundo, por muy envuelto que esté un bebé puede darse la vuelta mientras duerme. La cuestión es que no siempre podrá enderezarse si su movilidad está restringida, lo cual aumenta el riesgo de asfixia.
- No dejes de acostar a tu bebé sobre su espalda cuando vaya a dormir. Si tu bebé se gira de lado o sobre su estómago mientras duerme (y no está envuelto), no te preocupes. Ellos tienen suficiente control para permanecer en una posición cómoda sin riesgo de asfixia.
- Es más seguro que le pongas un mameluco a tu bebé a la hora de dormir, que una manta. Una manta o cobija puede representar un riesgo, ya que los bebés la pueden jalar sobre sí mismos, rodar debajo o enterrar su cara en ella.
- Nunca dejes a tu bebé en un asiento para coche sin cinturón de seguridad, ni siquiera por un minuto. Las posibilidades de que se caigan son infinitas.
El material se elaboró con base en las recomendaciones de Sleep-Related Infant Deaths: Updated 2022 Recommendations for Reducing Infant Deaths in the Sleep Environment. Pediatrics, 2022.







