La mayoría de los medicamentos entran en la leche materna. Sin embargo, muchos de ellos no afectan la salud del bebé (al menos no en la cantidad que se asimila en la leche) [1].
Los médicos deben contemplar los pros y los contras al recetar medicamentos a una madre durante la lactancia.
Deben considerar lo siguiente:
- ¿Qué tan importante es el medicamento para la salud de la madre?
- ¿El bebé se alimenta exclusivamente con leche materna o ya cuenta con una dieta complementaria?
- ¿Qué edad tiene el bebé? ¿Sufre alguna enfermedad?
Algunos medicamentos se pueden reemplazar con opciones más seguras. En otros casos, es posible que las madres deban extraer un suministro de leche materna antes de tomar el medicamento y, posteriormente, extraer y desechar la leche producida después de ingerirlo (entre seis y treinta horas, dependiendo del fármaco). Algunos medicamentos no afectan al bebé en absoluto. En el caso de los analgésicos, por ejemplo, los médicos son más cautelosos cuanto más joven es el bebé [2].
Puedes obtener información actualizada sobre los riesgos e inocuidad de los diferentes grupos de medicamentos durante la lactancia en Infant Risk Center .







