No siempre es fácil pedir apoyo cuando te conviertes en mamá, ¡así que se nos ocurrieron algunas frases que te pueden ayudar!
Después de tener a tu bebé, cualquier tipo de ayuda es bienvenida. Probablemente tengas varios familiares o amigos cercanos a quienes les encantaría ayudar. Sin embargo, no siempre es fácil pedir esa ayuda. Se nos ocurrieron algunas sugerencias que te pueden ayudar a iniciar una conversación y obtener el apoyo que necesitas de las personas en quienes más confías.
Desafortunadamente, ¡ni siquiera las personas más cercanas a ti pueden leer tu mente! La clave es ser específico sobre el tipo de ayuda que necesitas.
Ejemplo 1: "No más no me puedo poner al corriente con el quehacer. ¿Existe alguna posibilidad de que me eches una mano?"
Ejemplo 2: "¡No hemos tenido una comida decente en días! ¿Aún sigue en pie tu oferta de ayuda? Uno de tus guisados sería una bendición en estos momentos".
Ejemplo 3: "Nuestra ropa sucia está a punto de apoderarse de la casa. ¿Crees que pudieras ayudarme a doblar y guardar mientras platicamos y el bebé se toma una siesta?"
No evites las solicitudes poco comunes. Todas las necesidades son importantes
Ejemplo 1: "¡Estoy exhausta! Lo que realmente necesito es un baño largo. ¿Te importaría sentarte con el bebé mientras me baño?"
Ejemplo 2: "¿Te importaría ayudarme a sacar la basura? Las siestas del bebé han sido tan cortas que no he tenido tiempo de sacarla".
Ejemplo 3: "Las noches son la parte más difícil. Si te late una pijamada, me encantaría tu compañía y apoyo".
Comparte tus sentimientos, incluidos los no tan agradables. Si eres honesta con tus seres queridos, ellos notarán que necesitas apoyo adicional en esta etapa.
Ejemplo 1: "Estoy increíblemente cansada. ¿Tienes tiempo de cuidar al bebé para que yo pueda descansar un rato?"
Ejemplo 2: "¡Necesito desesperadamente una conversación con un adulto! ¿Podemos ir a tomar un café o salir a caminar?"
Ejemplo 3: "Empiezo a sentirme frustrada cuando el bebé no deja de llorar. Me encantaría tener un poco de compañía".
No tengas miedo de mostrar vulnerabilidad
Ejemplo 1: "A veces me siento muy ansiosa y abrumada. ¡No olvides visitarme o llamarme para que no me pierda por completo!".
Ejemplo 2: "Entre que estoy agotada y aprendiendo a cuidar al bebé, hay momentos en que apenas puedo contener el llanto. ¿Te importaría echarle un ojo al bebé mientras me tomo un ratito para mi?"
Ejemplo 3: "A veces siento que estoy haciendo todo mal. Me encantaría platicar un rato contigo para desahogarme un poco”.







