Cuando intentas concebir, es un momento de emociones intensas. Estás entusiasmada con tus planes y sueños y quieres compartirlos con las personas que amas (o con cualquiera que se cruce en tu camino, francamente). Estás ansiosa, impaciente o preocupada y quieres el apoyo de tus amigos más cercanos. Es difícil mantener esos sentimientos. Los estudios muestran que el apoyo social tiene importantes beneficios para la salud física y mental [1], entonces, ¿por qué no buscarías a tus seres queridos durante un momento tan emotivo?
La pregunta no es tanto si debes compartir tus noticias sino con quién debes hacerlo. Si experimentas retrasos o dificultades para tratar de concebir, querrás elegir cuidadosamente en quién confiar. Del mismo modo, con detalles felices como los nombres que estás considerando o los planes de nacimiento que estás preparando, desea compartir con alguien que te apoye, sin prejuicios y discreto.
¿Por qué no decírselo a todo el mundo?
Es posible que algunas personas no reaccionen de la forma esperada. Mientras que una persona puede expresar un entusiasmo burbujeante, otra puede decepcionar con su aparente indiferencia. Esto es cierto incluso dentro de tu círculo familiar o de amigos. Los comentarios decepcionantes de tus seres queridos realmente pueden poner un freno a tu alegría y posiblemente dañar su relación.
¿Por qué alguien te daría una respuesta fría, distante o negativa?
El embarazo y la crianza de los hijos pueden ser temas delicados para muchas personas. Es posible que amigos y conocidos tuyos hayan intentado durante mucho tiempo concebir y finalmente se hayan rendido, o pueden haber sufrido un aborto espontáneo. Los amigos que han optado por no tener hijos pueden interpretar tu noticia como un rechazo o un juicio de su elección. Incluso tus propios padres podrían reaccionar de manera extraña, con distancia en lugar de entusiasmo. Esto a veces sucede cuando las personas mayores se dan cuenta de que han llegado a las últimas etapas de la vida y tienen que luchar con pensamientos tan aleccionadores como su propia mortalidad.
¿Algo de esto es culpa tuya?
Para nada. Pero ten en cuenta que las personas pueden reaccionar de maneras inesperadas o pueden aumentar su ansiedad en lugar de aliviarla. A la luz de esto, elige solo unas pocas personas para que te apoyen mientras intentas quedar embarazada.
¿Cómo elijo?
Esto depende totalmente de ti. Recuerda que a veces, tus seres más cercanos y queridos no son necesariamente las mejores personas con las que compartir pensamientos y emociones particulares. Puede ser que tengas un amigo del trabajo, alguien en tu lugar de culto o un vecino que escuche bien y sea confiable. Algunas futuras madres esperanzadas encuentran comunidades en línea donde pueden aprender y compartir con otras personas en una situación similar. En los casos en que necesites más apoyo, un terapeuta o consejero es un gran recurso. Confía en tu instinto sobre a quién decirle y mantén el círculo pequeño. ¡Puedes compartir tus felices noticias más ampliamente más tarde, cuando el bebé esté en camino!






