A menudo te recordamos que es importante que mamá descanse un poco. Pero ¿qué hacer si ninguno de tus seres queridos te puede echar una mano y tu presupuesto no te permite tener una niñera? Aquí te dejamos algunas ideas.
Cuidado compartido con otros padres
Encuentra una familia con un niño de la misma edad que el tuyo y turnarse túrnense para cuidarlos. Asegúrate de siempre respetar las normas de seguridad, los horarios y la frecuencia [1].
Busca alternativas en tu zona
Algunos estados tienen programas gratuitos o de bajo costo para ayudar a los padres. Puedes consultar lo que está disponible en tu comunidad en el sitio web de Child Care Aware of America [2]. También encontrarás información para obtener descuentos o ayuda económica para pagar una guardería [3].
Contrata una niñera para dos familias
Explora la posibilidad de unirte a otra familia para contratar una niñera que pueda cuidar a los niños de las dos. Es probable que la tarifa sea más alta, pero al compartirla con la otra familia, pagarás menos que si cuidara a tu hijo exclusivamente..
Configura una cuenta para pagar a las niñeras
Disciplínate a transferir un poco de dinero a esta cuenta periódicamente. Agrega cualquier obsequio en efectivo o el dinero de la venta de aquellos artículos que ya no le sirven a tu bebé. El saldo de esa cuenta crecerá lento, pero seguro, y podrás pagar por una niñera cuando necesites un descanso o tengas un compromiso social.
Tú y tu pareja se pueden organizar como niñeros
Organiza un horario para cuidar a los niños asignando horas específicas a tu pareja. Aunque esta estrategia no es muy útil por la noche, te dará la oportunidad de irte a tomar un café con un amigo, ir a cortarte el cabello o de compras. ¡El tiempo vuela, y antes de darte cuenta llevarás a tu pequeño al jardín de niños!







