Entre los factores que pueden afectar la fertilidad se encuentran el alcohol y el tabaco. Las bebidas alcohólicas y el cigarro no solo afectan negativamente la salud general, sino que también pueden interferir con la concepción.
¿Se pueden tomar dosis saludables de alcohol?
Desconocemos cuál es la cantidad exacta de alcohol que podría ser inofensiva para las mujeres embarazadas [1]. La conclusión de diversos estudios sobre el tema, son tan ambiguas, que los médicos aconsejan evitar el vino, la cerveza, los licores y cualquier otro tipo de bebida alcohólica [2], tanto en la etapa de planificación como después de lograr un embarazo.
El consumo excesivo de alcohol puede disminuir la reserva ovárica de la mujer, contribuyendo a los trastornos del ciclo menstrual, la afectación al funcionamiento de las hormonas femeninas y la supresión de la ovulación [3]. Todo esto, puede reducir la fertilidad y las posibilidades de una concepción exitosa.
Si una mujer sigue bebiendo regularmente durante el embarazo, aumenta el riesgo de aborto y parto prematuro, así como la probabilidad de que su bebé tenga síndrome de alcoholismo fetal (un trastorno grave que causa retrasos en el desarrollo físico y mental) [4].
En los hombres, el alcohol puede afectar la motilidad y el número de espermatozoides, disminuir los niveles de testosterona (la principal hormona masculina), provocar disfunción sexual o dificultades para eyacular e, incluso, causar atrofia testicular [2, 5]. Estos factores deben preocupar a los hombres que beben frecuentemente y en cantidades considerables; sin embargo, independientemente de la cantidad y frecuencia, cuando se busca concebir y tener un hijo sano, las probabilidades mejoran si ambos padres se mantienen alejados del alcohol.
¿El cigarro reducir las posibilidades de una concepción exitosa?
El humo del cigarro contiene más de 4,000 ingredientes (incluyendo nicotina, resinas, monóxido de carbono, hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales pesados), muchos de los cuales son tóxicos para las células germinales femeninas y masculinas.
Las fumadoras ven reducida su fertilidad y la calidad de sus ovarios. También es más difícil para ellas llevan un registro de la ovulación, y es más probable que experimenten infertilidad en general [3, 6]. Aun en el caso de una concepción exitosa, las mujeres fumadoras tienen un mayor riesgo de embarazo ectópico, parto prematuro o aborto involuntario [7].
Los hombres que fuman pueden sufrir interrupciones en su sistema hormonal, la calidad de su esperma se puede deteriorar (en todos los aspectos), los vasos sanguíneos en el pene se pueden dañar, y experimentar problemas de erección [3, 7, 8].
El fumar también afecta los resultados de las técnicas de reproducción asistida. Si uno o ambos padres fuman, es posible que requieran mayor cantidad de intentos para lograr una concepción exitosa con FIV (fecundación in vitro) o ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) [9].







