Los bebés generalmente nacen con la cabeza primero, en lo que se llama presentación cefálica. Cuando la cabeza del bebé está erguida, lejos de la pelvis de mamá, la presentación se llama nalgas. Los bebés que nacen de nalgas suelen nacer por cesárea. Para evitar una cesárea, tu médico puede realizar una versión cefálica externa (VCE) alrededor de la semana 36 de embarazo [1]. Una VCE implica que tu médico use sus manos en tu abdomen para manipular manualmente al bebé en una posición de parto boca abajo (cabeza primero).
Tasa de seguridad y éxito de VCE
La VCE es generalmente segura para embarazos con bajo riesgo de complicaciones. Cuando se realiza una VCE en la semana 36 o más tarde, o incluso durante el trabajo de parto, no hay diferencia en la puntuación de Apgar (puntuación dada según bienestar del bebé al nacer) para los bebés que se han girado manualmente frente a los que ya tienen la cabeza hacia abajo [2].
Sin embargo, sí existen algunos riesgos. Una VCE siempre se realiza en un centro médico donde se puede acceder de inmediato a intervenciones de emergencia, como una cesárea, en caso de que sean necesarias.
La tasa de éxito de VCE promedia en el 59.2 por ciento. El principal riesgo asociado con la VCE es no lograr girar al bebé. En el 5.7 por ciento de los giros exitosos, la frecuencia cardíaca del bebé se eleva temporalmente de manera anormal. Los riesgos de frecuencia cardíaca anormal persistente y de sangrado vaginal para la mamá son ambos menores del 0.5 por ciento [3].
Con la VCE, hay un 3.7 por ciento de posibilidades de que la sangre del bebé se mezcle con la sangre de la madre [3]. Esto solo es peligroso si tienen una incompatibilidad Rh, donde la sangre del bebé es Rh positiva y la de la madre es Rh negativa.
En un estudio de 7, 377 casos de VCE, solo un bebé sufrió una fractura de cadera [3].
¿Por qué en la semana 36?
Esta no es una regla estricta, pero se ha observado que si el bebé se da la vuelta antes de la semana 34, es posible que se dé la vuelta por sí solo. Además, algunos bebés cambian a una presentación cefálica un poco más tarde; es probable que si le dejas en paz hasta la semana 37, se gire el o ella misma [3].
En tres estudios, se encontró que la VCE en la semana 34-35 tiene resultados más exitosos que la VCE en la semana 37-38. Entonces, ¿por qué esperar? Bueno, si la VCE no funciona y se debe realizar una cesárea de emergencia, es mejor dar a luz al bebé por cesárea cuando haya gestado un poco más. En la semana 36, está casi a término [4].






