¡Tu sostén te queda pequeño!
Esta semana puedes notar que tu sostén se ha encogido. ¡Tus senos se están preparando para la lactancia! Cuando pienses en comprar nuevos sostenes, intenta encontrar opciones elaboradas con telas naturales y con correas anchas (para un mejor soporte), y no uses aros (que pueden ejercer presión no deseada en los conductos) [1].
Esta semana tu cuerpo se está adaptando a la mayor cantidad de flujo sanguíneo; esto significa que puedes experimentar menos mareos, debilidad y dolores de cabeza. ¡Incluso puedes sentirte llena de energía! [2]
El útero todavía se encuentra justo detrás de la vejiga, aplicando presión, lo que significa idas frecuentes al baño. Sin embargo, pronto el útero se moverá un poco más arriba, disminuyendo así la presión sobre la vejiga y la necesidad constante de ir a orinar [3].
Con todas tus hormonas en constante cambio, puedes experimentar piel y cabello resecos, o lo contrario: piel y cabello grasos. Si te molesta este cambio, comunícate con un dermatólogo o cosmetólogo que esté familiarizado con el embarazo para obtener soluciones seguras [4].
Flujo vaginal
Esta semana también puedes sentir tirones o dolores en la parte inferior del abdomen causados por la tensión en los ligamentos que sostienen tu útero en crecimiento. El flujo vaginal debe ser moderado, de color claro y uniforme; libre de pus, moco o sangre. Si también tienes secreción con sangre, de manera simultánea al dolor abdominal, consulta a tu médico [5].






