Veamos qué tan normal es este miedo y cómo lidiar con él.
Sí, tu cuerpo va a cambiar durante el embarazo y ganarás peso. En promedio, la mayoría de las mujeres aumentan entre 24 y 30 libras (11-14 kg), pero es difícil de predecir porque cada cuerpo es diferente [1]. Además de tu vientre en crecimiento, crecen tus caderas y busto. La acumulación de grasa es necesaria para el desarrollo del bebé y para la lactancia [2].
Sé que todos estos cambios son por el bien de mi bebé, pero aún así, me siento ansiosa al respecto
Muchas personas creen que todas las mujeres embarazadas deberían estar encantadas con su embarazo porque están creando una nueva vida. Esta expectativa poco realista puede hacer que las mamás se sientan avergonzadas o apenadas por cualquiera de las emociones menos alegres que tengan durante el embarazo. Solo recuerda que tus sentimientos no necesitan coincidir con las expectativas de nadie, ¡y no tienen por qué! Los miedos y ansiedades que sientes sobre los cambios en tu cuerpo son completamente normales.
¿Por qué puede ser tan inquietante el embarazo?
¿Recuerdas cómo fue atravesar la pubertad cuando eras adolescente? El embarazo tiene muchas similitudes con la pubertad: estás expuesta a grandes dosis de hormonas, tu cuerpo está cambiando rápidamente y estás llena de una variedad de sentimientos que con frecuencia son contradictorios. Puede parecer que tu cuerpo ya no te pertenece. Todos estos elementos generan mucho estrés, especialmente si estás acostumbrada a mantener todo bajo control [3].
¿Entonces, qué puedo hacer?
Si tienes antecedentes de ansiedad por tu peso o trastornos alimentarios, el embarazo puede ser una gran oportunidad para enmendar la relación con tu cuerpo. Considera qué creencias y sentimientos te hacen pensar que deberías perder peso. ¿Qué deseos estás proyectando sobre la dieta y la pérdida de peso, para sentirte especial o deseada? ¿Quizás quieres ahogar un miedo u obtener la aprobación de ciertas personas? ¿Cómo puedes demostrar que estos deseos están separados de tu peso [4]?
Quizás entiendas racionalmente que un deseo constante de adelgazar es ilógico y poco saludable, pero hay una voz interior que siempre critica tu cuerpo. Intenta hablar con esta voz o incluso escribirle una carta. Agradécele su preocupación y luego describe cómo sería tu vida sin esta voz. Este ejercicio te puede ayudar a comprender que estos pensamientos destructivos no son una descripción precisa de la realidad [4]. Si los pensamientos de aumento de peso durante el embarazo son abrumadores o sientes que te pueden llevar a lastimarte a ti misma, es importante que visites a un terapeuta, él o ella podrá brindarte más apoyo durante este período de prueba.
¿Qué pasa si estoy comiendo por estrés todo el tiempo?
Piensa en cómo te sientes durante y después de las comidas. ¿Qué deseo estás tratando de satisfacer comiendo? ¿Deseas protección contra el miedo y la ansiedad, una sensación de seguridad, algo más? Expresa tus sentimientos, escríbelos, permítete experimentarlos. ¿Cómo puedes satisfacer estos sentimientos de una manera más profunda y significativa [3]?
¿Cómo puedo aceptar mi nuevo cuerpo?
Es posible que tu cuerpo actual no coincida con la imagen que tenías de tí misma de toda la vida. Este es un sentimiento extraño que a veces se experimenta como desagradable. En lugar de pensar en la extrañeza de tu cuerpo, considera su milagro y creatividad. ¡Tu cuerpo está creando a un nuevo humano! Mírate en el espejo y piensa en un mantra positivo. Quizás algo como: "¡Mi cuerpo es una maravilla, creando una nueva vida!" [3].







