Aquí tienes lo que necesitas saber para prepararte para el embarazo y el nacimiento de un bebé saludable.
Continúa usando protección
No dejes de usar tus anticonceptivos hasta que estés física y psicológicamente lista para concebir. Una vez que suspendas los anticonceptivos hormonales, es muy probable que concibas en el primer ciclo. De hecho, esto le sucede a una de cada cinco mujeres [1]. Esto significa que debes comenzar a prepararte para el embarazo antes de suspender tu método anticonceptivo.
Empieza a tomar ácido fólico
Los médicos recomiendan comenzar a tomar 400 mcg de ácido fólico o folato diariamente [2] antes de la concepción. La falta de este importante nutriente puede ser motivo de problemas en el desarrollo de tu bebé.
Consulta a un médico
Programa una visita médica y toma nota de las preguntas que quieras hacer. Pregunta qué pruebas y exámenes debes realizarte, teniendo en cuenta tu edad, historial médico y estilo de vida. Si ya te han diagnosticado alguna enfermedad crónica como diabetes, hipertensión, enfermedades de la tiroides y otras, informa a tu médico. Asegúrate de decirle qué medicamentos estás tomando, ya que algunos no se deben tomar durante el embarazo. Y por supuesto, antes del embarazo, es necesario identificar y tratar cualquier infección de transmisión sexual [3].
Vacúnate
Algunas enfermedades (por ejemplo, la rubéola) pueden no presentar síntomas en adultos, pero son mortales para el feto. Es importante prevenirlas, por lo que debes vacunarte si es necesario.
Deja de fumar
Este consejo es tanto para mamás como para papás. Si un hombre fuma, es probable que sea más difícil concebir. Y las mujeres que fuman tienen un mayor riesgo de abortos espontáneos y partos prematuros [4].
Deja el alcohol
Si una mujer toma alcohol en el mes en que concibe, aumenta la probabilidad de aborto espontáneo [5]. Si lo hace durante el embarazo, el riesgo de trastornos físicos, mentales y de comportamiento en el bebé aumenta significativamente [6].
Revisa tu dieta
Es una buena idea dejar la comida rápida, reducir la cantidad de azúcares añadidos en tu dieta y controlar tu equilibrio de proteínas, grasas y carbohidratos. Por supuesto, todos estos cambios se pueden realizar más adelante durante el embarazo. Sin embargo, los estudios muestran que los cambios posteriores en la dieta beneficiarán a la madre, pero no al niño o niña [7].
Mantén un peso saludable
Tanto un bajo peso corporal como un exceso de este pueden crear problemas en cuanto a la concepción. Por ejemplo, si los médicos diagnostican obesidad, se debe tratar de reducir el peso antes del embarazo, ya que existe un mayor riesgo de complicaciones como diabetes gestacional y preeclampsia en mujeres que presentan obesidad [3].
Ejercicio
Las investigaciones muestran que las madres activas tienen un riesgo mucho menor de diabetes gestacional y cesárea [8]. Si no has sido muy activa antes, comienza con ejercicios matutinos suaves o caminatas diarias.
Habla con tu pareja sobre tus planes
Con un nuevo bebé, los roles de la pareja cambian. Como pareja, lo más probable es que la atención se haya centrado en el otro, pero con el crecimiento de la familia, ambos se enfocarán en cuidar a su hijo. Por lo tanto, es una buena idea hablar con anticipación y franqueza sobre planes, aspiraciones, dudas y cambios que se avecinan.
Este artículo fue creado en asociación con el UNFPA, la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas.






